BRUSELAS, 18 (EUROPA PRESS)
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha comunicado este jueves a los jefes de Estado y de Gobierno reunidos en una cumbre en Bruselas que la firma del acuerdo de libre comercio entre la UE y Mercosur finalmente no se firmará este sábado, sino que ha sido aplazado al próximo enero, en una fecha aún por determinar.
Así se lo ha trasladado durante la cena dedicada a la geoeconomía y competitividad de la UE, según informaron fuentes europeas en el curso de un Consejo Europeo que no tenía este acuerdo en la agenda, pero que las presiones de Francia e Italia para retrasarlo han obligado a abordar.
Otras fuentes comunitarias precisan que a falta de una fecha concreta, la voluntad de los europeos es que la firma tenga lugar «cuanto antes», a «comienzos» del mes de enero.
Los países de Mercosur y la Comisión Europea, que habla por voz de los 27 en materia comercial, contaban con firmar el acuerdo el próximo sábado, 20 de diciembre, en los márgenes de una cumbre en Foz de Iguazú, días después de que se cumpla un año desde que se anunciara en Montevideo el fin de las negociaciones.
Sin embargo, para que esta firma fuera posible y permitiera su entrada en vigor provisional a la espera de que se completara el proceso de ratificación, Von der Leyen necesitaba un mandato de los Veintisiete que fuera adoptado por una mayoría cualificada de los Estados miembro.
El aviso del presidente de Francia, Emmanuel Macron, de que el acuerdo en su estado actual sigue sin ser aceptable para su país complicaba la luz verde del mandato. Aunque no se logró la minoría de bloqueo necesaria para frenarlo, otros países como Polonia, Hungría, Austria y Bélgica expresaron reservas.
Finalmente, ha sido la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, quien este mismo jueves avisó que veía prematuro firmar el pacto, pero que estaba dispuesta a hacerlo más adelante, cuando se respondieran a las reclamaciones de los agricultores. Esta declaración terminó inclinando la balanza y frustrando la firma del sábado.
De hecho, Lula y Meloni mantuvieron una llamada telefónica este jueves para constatar que no se daban las condiciones para mantener la ceremonia prevista en Iguazú, pero no cerraron la puerta a la adopción del pacto comercial el próximo mes.
Entre las claves para contar con el apoyo de Roma están las salvaguardas acordadas esta misma semana entre el Consejo (gobiernos) y el Parlamento Europeo, que prevén la vigilancia de los mercados y medidas para suspender la importación de productos sensibles si se constatan fuertes distorsiones para los europeos.
Estas medidas, sin embargo, están aún pendientes de su adopción definitiva por parte de los colegisladores europeos y no podrán estar en vigor antes del mes de enero. Un calendario que también mencionó Macron al llegar a la cumbre en Bruselas, al pedir esperar hasta ver que las medidas se materializan y que se desarrollan otras iniciativas anunciadas por Bruselas, pero aún por concretar, como el refuerzo de los controles en las aduanas.
