El Gobierno de Venezuela ha revocado el pasado 27 de noviembre las concesiones de seis aerolíneas, entre ellas la española Iberia, debido a lo que considera acciones de “terrorismo de Estado promovido por el Gobierno de Estados Unidos”. Esta revocación se enmarca en la suspensión de vuelos realizada por estas aerolíneas ante las alertas de seguridad emitidas por Washington y otros países, como España.
La decisión fue anunciada por el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) venezolano a través de una publicación en su cuenta de Instagram, donde especificó que las aerolíneas afectadas son Iberia, TAP Air Portugal, Turkish Airlines, Avianca, LATAM Airlines Colombia y la brasileña GOL.
El INAC justificó la medida argumentando que estas aerolíneas habían “suspendido unilateralmente sus operaciones aerocomerciales hacia y desde la República Bolivariana de Venezuela” basándose en un NOTAM, un aviso al personal de aviación emitido por una autoridad aeronaútica sin competencia en el área de espacio aéreo controlada por la torre de control del aeropuerto de Maiquetía, en Caracas.
Iberia había anunciado la paralización de sus operaciones el pasado sábado, después de que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) emitiera una alerta para que las aerolíneas “extremaran la precaución al operar” en esa zona “a todas las altitudes” debido al deterioro de la situación de seguridad y al aumento de la actividad militar en Venezuela o sus alrededores.
En una entrevista en el canal estatal VTV, el ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, denunció que “Estados Unidos emitió un NOTAM sobre el espacio aéreo que incluye a otros países, no solo a Venezuela”, criticando que estas aerolíneas continuen volando a otros destinos sin problemas, mientras han decidido dejar de operar hacia Venezuela.
Contexto de la suspensón y sus repercusiones
La decisión del INAC de revocar las concesiones de las aerolíneas es un reflejo de la tensa relación entre Venezuela y Estados Unidos, así como de las complejidades del sector aéreo en el país. La suspensión unilateral de vuelos por parte de las aerolíneas internacionales ha tenido un impacto significativo, tanto en la conectividad con el exterior como en la economía local, que depende en gran medida del turismo y de la movilidad de los ciudadanos.
Reacciones y perspectivas futuras
La medida ha generado reacciones diversas, desde sectores que apoyan al gobierno, que ven en esto una defensa de la soberanía nacional, hasta críticos que argumentan que esto podría aislar aún más a Venezuela en el escenario internacional. Las aerolíneas afectadas, por su parte, buscan garantizar la seguridad de sus vuelos y de sus pasajeros en un contexto complejo y volátil.
