Negociaciones sobre la subida del SMI para 2026

El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha convocado para el próximo viernes, 16 de enero, a las 09:00 horas a los agentes sociales para avanzar en las negociaciones de la nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2026, según han informado fuentes sindicales.

En el último encuentro, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, propuso a CCOO, UGT, CEOE y Cepyme una subida del SMI del 3,1% para 2026, hasta alcanzar los 1.221 euros mensuales por catorce pagas. Esta cantidad no tributará en el IRPF, lo que supone un incremento de 37 euros más al mes que la cifra actual y con carácter retroactivo desde el 1 de enero, una vez se apruebe.

Esta propuesta se alinea con las recomendaciones del Comité de Expertos que asesora al Gobierno sobre el SMI, el cual sugirió un incremento del 3,1% si continuaba exento de tributación y un 4,7% en caso contrario. Además, para atraer a la CEOE a un acuerdo, el Ministerio de Trabajo se ha comprometido a estudiar «seriamente» la relajación de la Ley de Desindexación en los contratos públicos, una demanda histórica tanto de sindicatos como de patronales.

La indexación del SMI a los contratos públicos también es una medida que ha sido respaldada por el Ministerio de Trabajo. Este último ha defendido la necesidad de establecer reglas que mitiguen el impacto salarial en la contratación pública, una idea que ha encontrado resistencia en el Ministerio de Hacienda. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha reconocido la existencia de discrepancias con el Partido Socialista en este respecto.

A pesar de estos desafíos, se espera que Trabajo explore con otros ministerios la posibilidad de un acuerdo para aliviar las normas de desindexación en ciertas condiciones laborales. Esta cuestión está en discusión dentro del marco de la transposición de la Directiva Europea de Salarios Mínimos, la cual también aborda reformas sobre compensación y absorción, para evitar que la subida del SMI sea compensada por aumentos en pluses o complementos salariales.

Tras la última reunión, los agentes sociales se comprometieron a estudiar la propuesta del Gobierno en sus respectivos órganos de dirección. Todo indica que, si no se producen cambios significativos, CCOO y UGT darán su apoyo al acuerdo. Por otro lado, la patronal ha adoptado una postura cautelosa y aún no ha definido su posición respecto a la propuesta del Ejecutivo, aunque Trabajo y los sindicatos han elogiado su actitud «propositiva». Pérez Rey se ha mostrado optimista en que la CEOE se sume al acuerdo.

Los sindicatos, que inicialmente propusieron una subida del 7,5% con tributación en el IRPF, creen que el incremento del 3,1% sin tributación está por encima de la inflación media proyectada para 2025, que se estima en un 2,7%. Este aumento permitirá cubrir el costo de vida, alineándose con la recomendación de la Carta Social Europea de garantizar al menos el 60% del salario medio neto.

Las posiciones empresariales también están a la espera del tratamiento de esta cuestión en la reunión del próximo viernes, ya que, dependiendo de la evolución, la CEOE presentará su postura en la Junta Directiva programada para el 19 de enero. Si finalmente se acepta la propuesta del Gobierno, el SMI se elevaría el doble de lo que plantea la CEOE, que apoya un aumento del 1,5%, dejando el salario mínimo en 1.202 euros brutos al mes.

Reglas de absorción y compensación

El Ministerio de Trabajo tiene la intención de aprobar por separado, pero dentro de un acuerdo global, la subida del SMI y la reforma de las reglas de absorción. Sin embargo, se anticipa que la discusión sobre dichas reglas será compleja, dado que Trabajo y los sindicatos desean avanzar en esta reforma mientras que la CEOE se opone.

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha afirmado que las organizaciones sindicales no renunciarán a discutir esta reforma y que esta debe llevarse al Consejo de Ministros el mismo día de la aprobación del importe del SMI para 2026, a pesar de que su implementación pueda demorar.

El SMI continuará sin tributar

Es seguro que el SMI de este año no tributará, dado que el Ministerio de Trabajo ha acordado con Hacienda que el aumento permanezca exento. El Ministerio de Hacienda había mostrado disposición a revisar la deducción del IRPF vigente y ajustarla a la subida prevista en el SMI. Sin embargo, esta medida no ha sido bien recibida por el secretario general de UGT, quien la ha calificado de «parche».

Las últimas subidas del SMI, pactadas solo con sindicatos

Actualmente, el SMI ha comenzado el año en la misma cifra con la que terminó 2025, es decir, 1.184 euros al mes por catorce pagas. En febrero de 2025, el Gobierno aprobó una subida del 4,4% en el SMI, retroactiva al 1 de enero de dicho año, alcanzando así los 1.184 euros mensuales. Esta medida fue resultado de un acuerdo entre Trabajo y los sindicatos CCOO y UGT, al que no se unieron los empresarios. De este modo, la subida de 2025 se acordó en solitario con los sindicatos por quinto año consecutivo.

La última vez que la CEOE y Cepyme apoyaron un incremento del SMI fue en 2020, cuando pasó de 900 a 950 euros mensuales. Cabe mencionar que Trabajo no está obligado a negociar el aumento del SMI, solo a realizar consultas, aunque generalmente se busca llegar a un consenso con los sindicatos y empresarios.

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