El presidente de Sidenor, Mirai y Talgo, José Antonio Jainaga, ha anunciado inversiones industriales significativas en Talgo hasta finales de 2027, así como la creación de 200 nuevos empleos en Rivabellosa (Álava) durante este año. Esta declaración fue realizada en un encuentro del Foro Capital organizado por la Fundación Vital en Vitoria.

Jainaga se mostró convencido de que «tal vez Talgo sea el mejor ejemplo de colaboración público-privada en Euskadi en los últimos años». Destacó que el proyecto representa «un ejemplo de lucha por el arraigo», resaltando el traslado de su sede a Álava después de un éxodo de empresas que han abandonado el país en las últimas décadas.
El presidente de Talgo describió el traslado como «una operación extraordinariamente compleja», que ha requerido alrededor de un año y medio y que ha sido posible gracias al apoyo del Gobierno Vasco, a través de Finkatuz, de BBK y Vital como accionistas, así como de las mismas fundaciones y Ekarpen mediante un préstamo convertible. También aludió al apoyo del Gobierno central, con SEPI como accionista y la participación de ICO y CESCE en la financiación, facilitando garantías estatales de un porcentaje sustancial de la financiación bancaria.
SITUACIÓN FINANCIERA DELICADA
Según indicó Jainaga, Talgo está en proceso de reconducir una situación financiera que calificó de «delicada» y de «reconstruir una imagen pública deteriorada», circunstancias que están parcialmente ligadas a la sanción impuesta por Renfe por retrasos en las entregas. «Desgraciadamente, el retraso en las entregas es una debilidad del sector a nivel europeo, pero ni Alemania ha impuesto sanciones jamás a Siemens, ni Francia a Alstom», agregó.
El presidente de Talgo defendió que la empresa cuenta con «ventajas competitivas innegables», destacando su tamaño que le permite ser flexible y un producto que supera a otros fabricantes de primer nivel en eficiencia energética y ligereza. No obstante, admitió que «tiene que mejorar su capacidad de entregar los pedidos» mediante inversiones industriales y crecer para optimizar su estructura de costes fijos, especialmente en las áreas de ingeniería e I+D.
Con vistas al futuro, anunció que, hasta finales de 2027, Talgo llevará a cabo inversiones industriales significativas y también realizará «unas contrataciones igualmente importantes», de las cuales una parte sustancial estará situada en la planta de Rivabellosa. Jainaga afirmó que el incremento en los ritmos de producción tendrá «un impacto significativo» en la carga de trabajo de la red de proveedores alaveses, previniendo la contratación de alrededor de 200 personas en 2026 en la planta. «Creo que es una gran noticia», añadió.
Asimismo, Jainaga mencionó los «desafíos» que se presentan en los próximos años, incluyendo la participación en la segunda ola de liberalización de la alta velocidad en España y en las futuras licitaciones de Renfe para cubrir las carencias de la flota actual. También se refirió al desarrollo de un nuevo tren de alta velocidad para la década de 2030, que promete ser «más eficiente energéticamente» y capaz de circular a 350 km/h, «perfectamente integrado en el medio ambiente y atendiendo a las nuevas exigencias de los viajeros».
El presidente de Talgo puntualizó que esta nueva plataforma, que será sucesora del AVRIL, «necesitará un enorme esfuerzo de desarrollo e innovación». Además, se refirió a la participación en la expansión de la alta velocidad en Europa del Este, en particular en países como Polonia.
Durante su intervención, Jainaga negó que Talgo esté buscando un socio industrial, afirmando que «no necesitamos a nadie», aunque reconoció que en el contexto del despliegue de la alta velocidad en Europa del Este, podría haber que colaborar con un fabricante local. También transmitió a los asistentes que no se animó a unirse a Talgo para hacer un «pelotazo», pues «Talgo no está para dar pelotazos».
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