Controversia por contratos de artillería en España

Santa Bárbara Sistemas, propiedad de la filial europea de General Dynamics, ha presentado el pasado 22 de enero un recurso de alzada en el Ministerio de Defensa, solicitando la anulación de las resoluciones de adjudicación de los contratos de artillería sobre ruedas y cadenas que el Ministerio otorgó a la unión temporal de empresas (UTE) de Indra y Escribano por un total de 7.240 millones de euros, según han confirmado fuentes cercanas a la situación.

La compañía ha interpuesto este recurso ante la Subdirección de Adquisiciones de Armamento y Material del Ministerio de Defensa, que tiene un plazo de tres meses para responder, es decir, hasta el 22 de abril.

Si esta Subdirección no emite una resolución en el plazo establecido, Santa Bárbara Sistemas podría recurrir la adjudicación por vía judicial, específicamente a través de un recurso contencioso administrativo ante el Tribunal Supremo.

Asimismo, Santa Bárbara ha solicitado medidas cautelares en su recurso de alzada, las cuales deberán resolverse antes del 22 de abril.

La división española del gigante estadounidense ha activado la vía administrativa en su batalla legal contra la adjudicación a Indra y Escribano, la cual comenzó en diciembre, cuando presentó otro recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Supremo, pidiendo la suspensión cautelar de los 3.000 millones de euros en préstamos al 0% de interés que el Gobierno otorgó el pasado octubre a la mencionada UTE para prefinanciar dichos programas.

El Supremo admitió el recurso, aunque aún no se ha pronunciado sobre la solicitud de cautelares para bloquear esos préstamos.

Aunque el recurso inicial solo se enfocaba en dos proyectos de artillería, parece que el proceso judicial podría extenderse a otros créditos concedidos por el Gobierno para diversos programas de modernización.

A través de varios reales decretos, el Ejecutivo ha concedido un total de 14.224 millones de euros en préstamos sin intereses a diversas empresas para prefinanciar el desarrollo de programas de modernización militar, incluida la propia Santa Bárbara, que recibió 176 millones de euros al 0% de interés para la actualización de los blindados Pizarro.

Santa Bárbara encontró en esa adjudicación a la UTE una oportunidad que consideraba suya, argumentando que es la única empresa en España capacitada para llevar a cabo estos proyectos, ya que ni Indra ni EM&E tienen experiencia en este tipo de licitaciones.

Además, la compañía ha afirmado que no haber sido invitada a participar en el contrato ha dificultado la debida concurrencia y, en consecuencia, la selección de una oferta idónea y más ventajosa para la Administración.

En este sentido, Alejandro Page, director general de Santa Bárbara Sistemas, expresó a mediados de enero que, aunque «no es nuestro escenario deseable», se han visto empujados “a base de no dejarnos muchas más alternativas”. Afirmó que la empresa ha intentado todo para alcanzar un punto de entendimiento.

Nuevo embajador de EE.UU. en España

Durante la próxima semana se espera la llegada a Madrid del nuevo embajador de Estados Unidos en España, el empresario de origen cubano Benjamín León, de 82 años, lo que añade un nuevo frente a la batalla por los contratos de artillería.

León se reunirá el 17 de febrero con el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, y presentará sus credenciales al Rey Felipe VI el 18 de enero, según se adelantó recientemente.

Con su llegada, León tiene dos mandatos claros: garantizar que España se comprometa a elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB y mediar en las desavenencias entre Indra y General Dynamics.

Sobre la situación entre ambas compañías, León sostiene que «el mandato europeo de reforzar sus capacidades nacionales no debe chocar con los intereses de Estados Unidos», reflejan las fuentes consultadas.

Una posible vía de actuación podría estar relacionada con la participación de Santa Bárbara en la fabricación dentro de estos programas de artillería.

Se espera que León también mantenga encuentros con intereses estadounidenses en España, así como con empresas como General Dynamics e Indra, que actualmente negocia con firmas como Rheinmetall y Hanwha para estos proyectos de artillería.

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