Bajo el nombre ‘España Crece’, este fondo contará con una base de 10.500 millones de euros del Plan de Recuperación. Sin embargo, su ambición es movilizar un total de 120.000 millones de euros mediante la deuda privada, atrayendo tanto inversores nacionales como internacionales. Dado que el despliegue de los fondos europeos de recuperación finaliza a finales de este año, la intención del Ejecutivo es dar continuidad a su hoja de ruta más allá del año 2026 a través de este nuevo fondo.
«Lo que queremos es que el impulso reformista perdure más allá de 2026», ha afirmado Sánchez durante la clausura de la XVI edición del Foro Spain Investors Day (SID). Este vehículo de inversión estará gestionado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), que coinvertirá siempre con el sector privado mediante préstamos, avales e instrumentos de capital, priorizando los sectores que mejoren la productividad de la economía.
«Si los fondos NextGen fueron un ejercicio de soberanía europea, el Fondo ‘España Crece’ será un ejercicio de soberanía nacional», ha enfatizado el presidente. Además, Sánchez informó sobre la reciente creación del Comité de Inversiones Estratégicas, diseñado para atraer capacidades productivas hacia sectores de interés nacional y europeo.
En su intervención ante inversores extranjeros, el jefe del Ejecutivo transmitió un mensaje de optimismo en cuanto a las perspectivas económicas de España, a pesar de las preocupaciones que surgen desde el extranjero, especialmente desde el otro lado del Atlántico. «Nos estamos malacostumbrando a estar sistemáticamente entre las mejores economías del planeta», ha declarado Sánchez, resaltando que España compite «en la Champions League» de las economías globales.
El presidente también recordó que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero utilizó una expresión similar en 2007, antes de la crisis financiera global. Sostuvo que el actual contexto de paz social y cohesión territorial es fundamental para atraer inversiones.
Bajo el lema ‘Spain is the place to be’, Sánchez invitó a los inversores a apostar por España, destacando que en los últimos cincuenta años, el país ha experimentado una transformación sin igual en la democracia global.
En cuanto a la seguridad económica, el presidente afirmó que «en España no sobra nadie, al contrario, nos falta gente». Sánchez enfatizó que España debe abrirse al mundo para garantizar la prosperidad y financiar su Estado del Bienestar. Destacó que, en un mundo cada vez más incierto, España se ha consolidado como un «valor refugio», libre de tensiones comerciales y riesgos geopolíticos.
También reafirmó el compromiso del Gobierno con las energías renovables y la transición energética, defendiendo el cierre de centrales nucleares en favor de energías más baratas y sostenibles. «Hemos pactado con las empresas energéticas el cierre de las nucleares y seguiremos esta línea porque creemos en la energía sostenible», subrayó.
En el ámbito internacional, Sánchez instó a la Unión Europea a actuar con valentía, buscando el bien común y profundizando en el mercado único, creando alianzas comerciales, como el acuerdo con Mercosur.
Finalmente, el presidente identificó la reducción de la pobreza y la desigualdad como desafíos aún pendientes, expresando su compromiso de eliminar la pobreza infantil en España y mejorar el acceso a la vivienda, así como aumentar la renta disponible real de los hogares.
