Banco Sabadell Justifica la Venta de TSB a Santander por 2.650 Millones de Libras
MADRID, 6 Jul. (EUROPA PRESS) – Banco Sabadell ha defendido la venta de su filial británica TSB a Banco Santander por un total de 2.650 millones de libras (3.100 millones de euros). Según el informe presentado a los accionistas de la entidad, la transacción responde a la «complejidad» de operar en dos mercados geográficos distintos —España y Reino Unido— con «muy escasas sinergias operativas».
El informe también destaca la exposición al riesgo que supone la fluctuación del tipo de cambio entre el euro y la libra esterlina. Estos factores, según el banco, «podían dificultar» la percepción del mercado sobre el valor del Grupo Banco Sabadell en su conjunto.
Finalización de un Proceso de Reflexión
El documento, que incluye el respaldo de los asesores de Sabadell —Goldman Sachs y Morgan Stanley—, señala que la operación representa el cierre de un «proceso de reflexión» sobre la presencia del banco en el Reino Unido. Con esta venta, Sabadell se centrará en el negocio español, aunque mantendrá presencia en México y en «otros países menos relevantes».
«Tras la operación, Banco Sabadell centraría sus esfuerzos en el crecimiento de su franquicia en el mercado español», agrega el informe.
Perspectivas Favorables para el Mercado Español
Sabadell estima que España es un mercado atractivo, con perspectivas macroeconómicas favorables, y que su pertenencia a la Unión Europea y a la zona euro le confiere estabilidad. Según el banco, en los últimos años, la economía española ha mostrado un crecimiento sostenido del Producto Interior Bruto —superior a la media de la Unión Europea—, además de reducir su inflación y nivel de desempleo.
La entidad indica que la desinversión en TSB le permitirá tener una mayor previsibilidad en su desempeño y ofrecer una comparación «mucho más directa y sencilla» con otras entidades de crédito cotizadas que operan exclusivamente en España, como CaixaBank y Bankinter.
Cierre de la Brecha de Valoración
Sabadell cree que la comparación con estas entidades ayudará a «cerrar la brecha existente» en la valoración de la entidad en comparación con «los bancos más rentables y eficientes» en el mercado español. Al excluir a Santander y BBVA, que tienen presencia en países extracomunitarios, se busca eliminar el actual descuento al que cotizan sus acciones en relación a sus comparables directos.
La entidad también señala que la venta de TSB representa una «oportunidad» para desprenderse de la filial británica a una «valoración extraordinariamente atractiva», lo que permitirá obtener «plusvalías significativas». De hecho, el precio de venta del TSB se establece en un múltiplo de 1,5 veces su valor tangible en libros a 31 de marzo de 2025.
Generación de Valor para los Accionistas
Sabadell proyecta que, además de los 2.650 millones de euros, se sumará el valor generado hasta el cierre de la operación, lo que estima que le permitirá recibir unos 2.900 millones de libras (3.400 millones de euros).
Asimismo, el banco asegura que esta transacción resultará en un «elevado valor» para los accionistas, producto de la «importante captación de fondos» derivada de la operación, con una apreciación significativa de capital. Con datos a 31 de marzo de 2025, se prevé que la venta de TSB genere 409 puntos básicos adicionales de capital CET1.
Con el capital obtenido, la entidad tiene la intención de proponer un dividendo extraordinario de 0,50 euros por acción, ascendiendo el total a unos 2.500 millones de euros. Este pago se presentará a votación en otra junta programada para el 6 de agosto, coincidiendo con la junta sobre la venta de TSB.
Aprobación Unánime del Consejo
El informe también menciona que todos los miembros del consejo de Sabadell votaron unánimemente a favor de la operación. Asimismo, los consejeros que poseen acciones del banco han manifestado su intención de apoyar la transacción en la junta extraordinaria.
Cabe destacar que la operación de TSB se produce en el contexto de la OPA que BBVA pretende lanzar sobre Banco Sabadell. La necesidad de convocar una junta para la aprobación de la venta —así como para el dividendo extraordinario— responde al deber de pasividad que deben observar los administradores del banco catalán ante la oferta de BBVA.
