
MADRID, 30 Ene. (EUROPA PRESS) – Renfe e Iryo han anunciado que no aplicarán su política de devoluciones por los retrasos ocasionados por las limitaciones temporales de velocidad impuestas por Adif en algunas líneas, derivadas de los avisos reportados por los maquinistas.
En cambio, Ouigo ha mantenido sin cambios su política de compensación. A pesar de que los retrasos sean consecuencia de las limitaciones, ofrecerá un vale de descuento equivalente al 50% del billete a partir de 30 minutos de retraso.
Además, los viajeros de Ouigo podrán recibir un reembolso del 50% a partir de 60 minutos de retraso y del 100% a partir de 90 minutos, según han informado fuentes de este operador.
Tanto Renfe como Iryo han colocado avisos en sus páginas web advirtiendo que los retrasos provocados por las restricciones de Adif (el gestor de las vías) no generarán derecho a ninguna indemnización.
En cuanto a Iryo, no se reembolsará importe alguno de los billetes adquiridos antes del 28 de enero que sufran retrasos a causa de estas limitaciones. En el caso de Renfe, esta fecha será a partir de este sábado, 31 de enero.
Esta semana, la organización Facua-Consumidores en Acción ha afirmado que las tres empresas deben abonar indemnizaciones por los retrasos conforme a la normativa europea, incluso aquellos producidos por las limitaciones impuestas por Adif.
Facua ha defendido que las limitaciones de velocidad no se pueden considerar dentro de las excepciones que recoge la normativa europea que eximiría a las compañías de indemnizar.
En este contexto, el artículo 19 de la normativa establece que, en caso de un retraso de entre 60 y 119 minutos, se debe indemnizar al pasajero con el 25% del precio del billete, aumentando al 50% si el retraso es igual o superior a 120 minutos.
A raíz del accidente ocurrido el 18 de enero en Adamuz (Córdoba), los maquinistas han incrementado el número de incidencias reportadas a Adif al pasar por las vías, lo que ha llevado a la limitación de velocidad por motivos de seguridad y a la verificación del estado de la infraestructura durante la noche, cuando no hay trenes en circulación.
