MADRID, 29 Nov. (EUROPA PRESS) – El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha aclarado este sábado que la peste porcina africana que ha reaparecido en España en los últimos días no afecta a los seres humanos. Sin embargo, ha admitido el impacto económico que tendrá para el sector y ha asegurado que peleará para limitarlo «al máximo».
En los últimos dos días han aparecido en Barcelona seis cadáveres de jabalíes que portaban la peste porcina africana, algo que no se había visto en España desde 1994. Hasta la fecha, ya se han cercado 20 kilómetros en el área donde han aparecido los animales, donde hay hasta 39 explotaciones.
En este contexto, Planas compareció en una rueda de prensa para proporcionar información sobre el episodio. El ministro explicó que de los seis casos detectados, solo dos han sido ya certificados por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete.
Aunque reconoció la gravedad de la situación, quiso lanzar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía, afirmando que el abastecimiento de carne de porcino «está asegurado» y no «cabe la posibilidad de transmisión o contagio» para seres humanos. También pidió la máxima prudencia al sector productivo, instando a adoptar medidas de vigilancia y bioseguridad necesarias para contener la propagación de la enfermedad.
Sucedió en Bélgica e Italia
Durante su comparecencia, Planas mencionó que este caso es comparable a incidentes que ocurrieron en 2018 en Las Ardenas (Bélgica) y en 2022 en las inmediaciones de Roma. Destacó que, al igual que en estas ocasiones, desde el momento en que se declara un caso de peste porcina africana, debe transcurrir un año para que el país pueda ser declarado libre de esta enfermedad.
En cuanto al comercio exterior, el ministro recordó que este asciende a 8.800 millones de euros, de los cuales 5.100 millones se exportan a la UE y no están afectados por el caso en Barcelona.
Preocupación por 3.700 millones
Sin embargo, hay otros 3.700 millones que se exportan a países terceros, donde China juega un papel importante con 1.100 millones, y el Gobierno mantiene una alerta por el impacto que podría tener la reaparición de casos de peste porcina.
El ministro aclaró que, de los 44 países que exigen requisitos sanitarios específicos para la peste porcina africana, 24 no tienen reconocida la regionalización del producto dentro de España, mientras que otros 20 sí lo hacen—entre los que se encuentran China, Japón, México o Vietnam—y ya han cerrado las puertas a Barcelona.
«Es la provincia de Barcelona la que quedaría excluida de las exportaciones y estamos en contacto con las autoridades chinas… Nada más puedo indicar en este momento», resaltó el ministro.
Además, mencionó que de los 400 certificados de exportación para productos de porcino, un tercio se encuentran bloqueados en estos momentos, y se está trabajando para que puedan desbloquearse «a la mayor celeridad».
Con este panorama, Planas subrayó que el objetivo principal ahora es «limitar el impacto económico» del suceso, especialmente considerando el papel que juega el porcino en la economía española, con una cuota del 40% en la producción final ganadera y un 17% en la producción final agraria. Asimismo, España es el principal productor de la Unión Europea y el tercero del mundo, después de China y Estados Unidos.
Se desconoce el origen
En relación al inicio del contagio, Planas indicó que se está investigando y que es «muy difícil» obtener una respuesta. Entre las hipótesis que se barajan se encuentran el desplazamiento de los jabalíes silvestres, la ingesta de algún producto que desencadenara la enfermedad o el hecho de que se hayan introducido jabalíes en zonas de cría.
El ministro no tiene cifras concretas sobre la afectación de este episodio en aquellos países que tienen un acuerdo de regionalización, pero aseguró que peleará «expediente por expediente», «país por país» y «certificado por certificado» para limitar «al máximo» el impacto sobre el sector.
Luis Planas se reunirá el lunes con el sector productor para analizar la situación y el miércoles habrá una reunión de seguimiento de la red de alerta sanitaria veterinaria con la presencia de todas las comunidades autónomas. Además, envió un mensaje de apoyo al sector porcino, asegurando que el Gobierno seguirá trabajando para limitar «al máximo» el impacto económico de este episodio.
