MADRID, 2 de marzo de 2026 (EUROPA PRESS) – El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha reconocido que Adif cometió el error de no comunicar inmediatamente a la Justicia la retirada de material cercano al accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba.

Durante su intervención en los Desayunos del Ateneo en Madrid, Puente defendió que este fue el único error que cometió el gestor público de la infraestructura ferroviaria en relación con la polémica suscitada por la retirada de material. «Hay quien pretende decir, con un relato muy sesgado y solo contando lo que dice un breve resumen de la Guardia Civil, que se ha intentado ocultar pruebas. El error fue no comunicar inmediatamente que se realizó ese acopio de material, pero no existe ningún elemento que permita deducir que se han sustraído pruebas al margen de la Justicia», justificó.
El ministro explicó que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) se retiró del lugar del accidente el 21 de enero, tres días después, al constatar que no tenía nada más que hacer. La CIAF comunicó esta decisión a Adif, que era quien le proporcionaba las pruebas y el material cuando se le requería.
Asimismo, la Guardia Civil hizo lo mismo el 22 de enero, informando que no tenía más pruebas que retirar. Todo ello motivó la decisión de Adif de llevarse el material que iba a ser desechado, que se encontraba a más de 100 metros del lugar del accidente, en el caso del más cercano, y a más de 300 metros, en el más lejano.
«Adif hizo acopio de las pruebas que tanto la Guardia Civil como la CIAF descartaron, ya que tiene la obligación legal de hacer su propio informe. Lo hizo para comparar otras soldaduras no involucradas en el accidente, que fueron documentadas y custodiadas», añadió Puente.
En relación a las pruebas realizadas sobre una parte del material acopiado, el ministro explicó que se llevaron a cabo diagnósticos de dureza, con el fin de comparar y corroborar que se ajustaba a la normativa exigida.
Márgenes de seguridad
Respecto a las causas del accidente, Puente hizo un llamado a la cautela y a esperar la investigación para sacar conclusiones, apuntando, por el momento, a un posible defecto de soldadura. Recordó que en España ocurre hasta 100 roturas de carril al año, y en Europa hasta 3.000, aunque sin causar consecuencias.
De ahí que Puente sugiriera que una posible solución sería cambiar los márgenes de seguridad, ya que se detectaron ciertas anomalías, aunque estas se encontraban muy por debajo de los límites establecidos en la normativa que activarían una respuesta. Sin embargo, advirtió que si se lleva a cabo este cambio, la revisión de la red sería constante, incrementando tanto el gasto como la incidencia en la operativa.
