Oracle ha visto cómo su cotización se disparó un 7,43% en la Bolsa de Nueva York este viernes, alcanzando un valor de 193,41 dólares (165,05 euros), tras anunciar un acuerdo vinculante con la empresa china Bytedance, matrices de TikTok. Este pacto incluye la creación de una sociedad conjunta en Estados Unidos que gestionará las operaciones de la popular red social en el país, lo que ha generado un gran optimismo entre los inversores.
A las 17:50, hora peninsular española, las acciones de Oracle mostraban un notable incremento, impulsadas por este acuerdo estratégico, que también involucra a los socios Silver Lake y MGX. Según las condiciones del acuerdo, la parte estadounidense de la sociedad conjunta tendría una participación mayoritaria, lo que permitiría a TikTok eludir el veto impuesto por la Casa Blanca.
De acuerdo con un memorando divulgado entre los empleados de TikTok, el CEO Shou Chew ha informado a su plantilla sobre la formación de ‘TikTok USDS Joint Venture’, mientras que se prevé que el proceso culmine el 22 de enero de 2026. Chew ha mencionado que, una vez establecida, la nueva empresa operará bajo una estructura independiente, centrada en la protección de datos, la seguridad de algoritmos, la moderación de contenido y las garantías de software en Estados Unidos.
Asimismo, el consorcio que va a dirigir esta nueva entidad estará compuesto por Oracle, Silver Lake y MGX, cada uno con un 15% de participación. De esta forma, se garantiza que la nueva TikTok será gobernada por una junta directiva de siete miembros, mientras que el 30% de las acciones estarán en manos de filiales de inversores existentes de ByteDance y cerca de un 20% será propiedad directa de ByteDance.
Este desarrollo es clave, dado que, conforme a una ley de seguridad nacional ratificada recientemente por el Tribunal Supremo, ByteDance debería desinvertir de las operaciones de TikTok en EE. UU. o enfrentarse a la prohibición de la aplicación en el país. En septiembre pasado, el entonces presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que facilitaba este tipo de acuerdos, resaltando la necesidad de que los «inversores estadounidenses» asumieran el control a través de una sociedad conjunta con base en EE. UU.
