La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) está avanzando en su entrada en el capital de Talgo a través de una ampliación de capital y la emisión de obligaciones convertibles. Según un comunicado enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), dicha operación implica un total de 75 millones de euros, distribuidos en 45 millones para la ampliación de capital y 30 millones destinados a emisiones convertibles en acciones.

El consejo de administración de Talgo propuso esta operación a la SEPI, que ya ha comenzado a estudiar la viabilidad de la inversión. «La sociedad ha venido analizando una eventual inversión en la cotizada Talgo, en términos estrictos de mercado y sin participar con ella en ningún tipo de concierto con terceros», indicó un representante de la SEPI. Asimismo, se destacó que cualquier avance se comunicará al mercado una vez se logre un resultado definitivo en la tramitación.

Este movimiento se produce en un contexto de reestructuración para Talgo, que emplea cerca de 700 trabajadores en su planta de Rivabellosa (Álava) y más de 3.000 en todo el país. Próximamente, se prevé que el consorcio vasco, liderado por Sidenor, realice una emisión de obligaciones convertibles por 75 millones de euros, lo que podría reforzar aún más la posición de la empresa. La SEPI ha recibido una invitación formal para llevar a cabo esta inversión y se encuentra en fase de análisis.

La situación se vuelve más crítica al considerar que Talgo enfrenta varios desafíos financieros, incluyendo una multa de 116 millones de euros impuesta por Renfe por retrasos en la entrega de trenes. Además, los acreedores de Talgo han solicitado una mejora en el balance para facilitar la refinanciación de la deuda.

El Ejecutivo vasco ha solicitado la participación del Estado, dado que el Gobierno central ha calificado a Talgo como una empresa estratégica. Esta relevancia fue evidente cuando se vetó la compra de la empresa por parte de un consorcio húngaro.

Con el objetivo de fortalecer su estructura de capital, Talgo ha puesto en marcha esta operación que incluye la emisión de hasta 10.588.235 nuevas acciones, sin derecho de suscripción preferente. La emisión complementaria por parte de Talgo, que asciende a 75 millones de euros, también está sujeta a la aprobación de la junta general extraordinaria de accionistas, garantizando que cada etapa del proceso cumpla con las normativas corporativas y del mercado de valores.

En conclusión, la participación de la SEPI y la colaboración del Gobierno vasco son pasos significativos para reforzar el capital de Talgo, que se encuentra en una encrucijada debido a los desafíos financieros y estratégicos que enfrenta. La resolución favorable de esta situación no solo beneficiará a Talgo, sino que también contribuirá a la estabilidad del empleo en una industria clave para el país.

FUENTE