MADRID 16 Oct. (EUROPA PRESS) – La directora general de Operación de Red Eléctrica de España (REE), Concha Sánchez, ha defendido que «la programación y todas las actuaciones» que llevó a cabo el operador del sistema el día del apagón «fueron acordes con los criterios de seguridad». Además, aseguró que en ningún momento desde que está al frente de su puesto ha recibido «ningún tipo de consigna de tipo político o de cualquier otro tipo para ejercer la actividad de operación del sistema».
En su comparecencia ante la Comisión de investigación del Senado sobre el apagón eléctrico del pasado 28 de abril, Sánchez, en el cargo desde 2022, negó que los eléctricos señalaran a REE como único responsable del apagón por su falta de previsión, asegurando que «no ha existido en ningún momento negligencia operativa».
«La falta de previsión que supuestamente alegan que fue la causa de ese incidente les puedo asegurar que no fue tal. Toda la programación que se realizó para el día 28 de abril desde el día anterior y las adaptaciones posteriores cumplían todos los criterios y cubrían todas las contingencias que están establecidas en la normativa de seguridad del sistema eléctrico», afirmó.
En este sentido, insistió en que el día del incidente lo que se produjo fue una serie de eventos concatenados que incluyeron oscilaciones iniciales, una subida de tensión y el inicio de desconexiones que «no responden a un valor de sobretensión».
«Hubo un primer evento en Granada; posteriormente, en pocos segundos, se produjeron incidentes en la provincia de Badajoz y en la provincia de Sevilla, entre otros. Y llegamos a un punto en el que sí entramos en una cadena de sobretensiones en las que las instalaciones se desconectan correctamente para protegerse», añadió.
Sánchez, quien el día del apagón se encontraba de vacaciones, indicó que el director de Operación en tiempo real y el director de Programación de la operación «eran los que estaban directamente al cargo de las operaciones en tiempo real y de la preparación de operaciones el 28 de abril», aunque aseguró que desde el primer momento estuvo «conectada y en contacto» con su equipo.
También destacó que el pasado 28 de abril «no fue el momento de mayor integración de renovables en el sistema español» y enfatizó que esa integración se ha llevado a cabo de manera segura.
En otro orden de cosas, mencionó que desde 2024 la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ya tenía la propuesta del operador del sistema para la modificación del procedimiento de operación 7.4. Además, recalcó que Red Eléctrica no ha señalado que exista un riesgo de apagón, sino que trasladó al regulador que se habían detectado «variaciones de tensión de naturaleza distinta a las que venían produciéndose en otros momentos».
Tras ello, la CNMC lanzó de urgencia el trámite de información pública sobre la propuesta de resolución que modifica temporalmente varios procedimientos de operación eléctricos para la introducción de medidas urgentes para estabilizar la tensión en el sistema eléctrico peninsular español.
Duvison coincide en que «nunca recibió ninguna instrucción política»
Por su parte, Miguel Duvison, exdirector general de Operación de REE, también coincidió en que en las cuatro décadas que estuvo en el operador del sistema, más de veinte años como directivo, «nunca recibió ninguna instrucción política» a nivel técnico. «No lo hubiera admitido, evidentemente», afirmó.
A este respecto, recordó que por ley, el operador del sistema es «una unidad independiente dentro de la compañía, que solo debe tener criterios técnicos y un director ejecutivo que se atiene exclusivamente a las normativas y no recibe instrucciones técnicas de nadie».
«El operador del sistema no puede ceder a presiones. Nadie puede decirle al director general de operación: ‘Oiga, mañana quiero que las renovables sean el 80%’, porque si lo hace estaría corriendo un riesgo extraordinario para la seguridad del suministro», aseveró.
Duvison también rompió una lanza a favor del equipo al frente del operador del sistema, que fue su equipo hasta hace tres años, y aseguró que «son profesionales de primer nivel», mostrando su convicción de que hicieron los análisis de seguridad y actuaron de acuerdo a los criterios técnicos.
«Seguro que aplicaron lo que yo decía siempre y a veces se me criticaba por ello, que tiene un coste. Operemos con cinturón y tirantes», dijo al referirse a la importancia de la modificación del procedimiento de operación 7.4 para regular cómo se debe controlar la tensión con un contingente de fotovoltaica y eólica.
Asimismo, alertó que hace más de tres años ya se propuso el cambio de ese procedimiento, ya que, aunque «entonces la situación no era grave», la obligación del operador es proponer cambios antes de que la situación se torne crítica.
Según los informes disponibles, el motivo del incidente fue la concatenación de sobretensiones que generó «disparos tan cuantiosos de generación que al final, por su frecuencia y pérdida de sincronismo, el sistema se vino abajo».
Respecto a las probabilidades de un nuevo apagón, estimó que son «muy bajas», aunque subrayó que «la seguridad infinita tendría un coste infinito».
Sobre las nucleares, consideró que para determinar si un grupo es nuclear o de cualquier tipo es compatible con la seguridad de suministro, la Administración debe requerir al operador del sistema el informe correspondiente.
Nucleares, contribución «muy importante» a la seguridad de suministro
Según Duvison, es «evidente» que las centrales nucleares «contribuyen de manera muy importante a la seguridad de suministro, aquí y en cualquier lugar». También señaló que «tienen todo lo que el sistema necesita y donde deberían fomentar una mayor contribución es en su flexibilidad en cuanto a potencia activa, como se hace en Francia».
