La deuda del conjunto de las administraciones públicas, según el Protocolo de Déficit Excesivo, ha superado por primera vez los 1,7 billones de euros en el tercer trimestre del año, aunque ha moderado su peso sobre el Producto Interior Bruto (PIB) al 103,2%, según los datos adelantados por el Banco de España. Este porcentaje representa dos décimas por debajo del registrado en el segundo trimestre de este año (103,4%) y baja un punto frente al 104,2% del tercer trimestre de 2024, aunque se sitúa por encima del dato anotado a finales de 2024 (101,6%).
El Gobierno prevé reducir la ratio de deuda sobre PIB hasta el 101,7% en el cierre de 2025. A largo plazo, se estima que la deuda caiga al 98,4% en 2027, al 90,6% en 2031 y al 76,8% en 2041. Sin embargo, aunque se muestra una tendencia descendente en los próximos años, no se especifica cuándo logrará España reducir su deuda por debajo de los niveles «prudentes» del 60% planteados por Bruselas.
En términos absolutos, la deuda pública, que asciende a 1.709.000 millones de euros, ha crecido en 18.408 millones de euros, un 1,09% más respecto al segundo trimestre del año. En comparación con el tercer trimestre de 2024, el endeudamiento se ha elevado en 73.599 millones, es decir, un 4,5% superior.
Las comunidades autónomas moderan su deuda al 20,4% del PIB
Por subsectores, el saldo de la deuda del conjunto de la Administración Central se situó en 1.571.000 millones de euros en septiembre de 2025, lo que representa el 94,8% del PIB, superior al 94,7% del segundo trimestre, pero inferior al 95,8% del tercer trimestre de 2024. El crecimiento de la deuda de este subsector en términos interanuales fue del 4,5% y del 1,5% respecto al trimestre anterior.
En cuanto a las administraciones territoriales, la deuda de las comunidades autónomas fue de 338.804 millones de euros, representando el 20,4% del PIB, inferior al 21% del segundo trimestre y al 21,2% del tercer trimestre de 2024. En términos absolutos, el crecimiento interanual fue del 1,7%, aunque se redujo en un 1,2% frente al segundo trimestre.
Cinco comunidades han mantenido su ratio de deuda sobre el PIB por debajo del umbral del 13%, establecido en la Ley de Estabilidad: Navarra (9,9%), Canarias (10,8%), Madrid (11,5%), País Vasco (11,8%) y Asturias (12,6%). Por el contrario, las comunidades con mayores niveles relativos de deuda son la Comunidad Valenciana, que continúa liderando con una ratio del 40,5%, seguida de la Región de Murcia (30,2%), Castilla-La Mancha (28,5%) y Cataluña (28,4%).
La deuda de las corporaciones locales se situó en 22.477 millones de euros, es decir, un 1,4% del PIB, un 2,8% inferior a la del mismo período del año anterior. Entre los ayuntamientos, los capitales de provincia concentraron 8.000 millones de euros, mientras que los otros municipales acumularon 10.000 millones, y las Diputaciones, Consejos y Cabildos Insulares sumaron otros 4.000 millones.
Entre los municipios de más de 300.000 habitantes, la deuda conjunta se redujo un 1,2% respecto al año anterior, hasta situarse en 5.000 euros. El Ayuntamiento de Madrid sigue registrando el mayor volumen de deuda, con 2.100 millones de euros, seguido de Barcelona (1.400 millones) y Zaragoza (500 millones).
En términos de deuda por habitante, Barcelona presenta la cifra más elevada con 788 euros, seguida de Zaragoza (755 euros) y Madrid (601 euros). Las menores ratios por habitante corresponden a Las Palmas de Gran Canaria, que no tiene deuda, a Valencia con 89 euros y a Bilbao con 128 euros.
Por último, la deuda de las Administraciones de Seguridad Social se elevó a 126.173 millones de euros, un 8,6% superior al observado un año antes, representando un 7,6% en términos del PIB.
La deuda materializada en valores a largo plazo crece un 4,2%
Referente a la evolución de la deuda por instrumentos y plazos, la deuda materializada en valores a largo plazo experimentó un crecimiento interanual del 4,2%, mientras que los préstamos a más de un año aumentaron en un 11,8% con respecto a septiembre de 2024. Por su parte, la tasa de variación interanual en el tercer trimestre de 2025 de los instrumentos a corto plazo presentó una reducción del 4,7%.
En septiembre de 2025, la deuda se encontraba principalmente materializada en pasivos a largo plazo, representando un 95,3% del total, siendo significativo el peso de los valores a largo plazo con un 84,8%, mientras que el porcentaje de la deuda a corto plazo era de un 4,7%.
