MADRID, 21 Ago. (EUROPA PRESS) – Las cumbres de las montañas rocosas que rodean el valle de Jackson Hole (Wyoming) volverán a contar desde este jueves con la habitual presencia de los principales bancos centrales, encabezados por el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell. Este evento, que se celebra desde 1982, centrará su interés en la figura del banquero central estadounidense, que se encuentra bajo las presiones del presidente Donald Trump.
A pesar de que el leitmotiv de la edición 48 del simposio será «Mercados laborales en transición: demografía, productividad y política macroeconómica», los mercados estarán muy pendientes de cualquier indicio sobre las siguientes decisiones de la Reserva Federal, que tendrá su primera reunión de política monetaria el próximo 17 de septiembre.
En este contexto, uno de los momentos más esperados será la intervención de Jerome Powell programada para mañana viernes, donde se anticipa que el banquero central estadounidense ofrezca pistas sobre la evolución de los tipos de interés en Estados Unidos, en un panorama que ha sido impactado por los recientes datos de empleo e inflación, así como por los constantes ataques verbales del presidente Trump.
Otro de los platos fuertes de esta edición será la intervención de Christine Lagarde, quien se ausentó el año pasado. En la última reunión de política monetaria del Banco Central Europeo, celebrada el pasado 24 de julio, la institución decidió mantener sin cambios los tipos de interés y tiene programada otra reunión para el próximo 11 de septiembre.
Así, los banqueros centrales de las dos principales economías occidentales se encontrarán por primera vez desde que en julio, durante un evento en Sintra, Lagarde defendiera públicamente la labor de Powell al frente de la Fed.
PUBLICADAS LAS ACTAS DE LA ÚLTIMA REUNIÓN DE LA FED
El cónclave de Jackson Hole comenzará pocas horas después de que se hagan públicas las actas de la última reunión de la Fed. La mayoría del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal coincidió en que es más urgente atender los riesgos derivados de la inflación que los del mercado laboral, motivo por el cual decidieron mantener los tipos de interés en el rango objetivo del 4,25% al 4,50% durante la reunión del 30 de julio.
Los miembros del FOMC admitieron que la inflación por encima del 2% y un mercado laboral en ralentización, aunque «sólido», representan un problema. Sin embargo, la mayoría coincidió en que los riesgos inflacionistas son más apremiantes.
“Varios participantes destacaron que la inflación ha estado por encima del 2% durante un período prolongado, lo que aumenta el riesgo de que las expectativas de inflación a largo plazo se desanclen si el impacto de los aranceles sobre los precios se prolonga”, se detalla en el documento conocido tras el cierre de los mercados europeos.
Este diagnóstico contrasta con la posición de la nueva vicepresidenta del área de supervisión, Michelle Bowman, y Christopher Waller, quienes apoyaron un recorte de tipos de un cuarto de punto. Adriana Kugler se ausentó de la votación y poco después comunicó su dimisión.
Las diferencias de opinión son significativas, dado que se producen en el contexto de la tensa relación entre el presidente de la Fed, Jerome Powell, y Donald Trump, quien ha presionado para reducir la tasa de interés. Es pertinente recordar que Bowman fue nominada por Trump, y Waller está considerado entre los posibles sucesores de Powell en 2026.
