MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) – El Ministerio de Hacienda se ha comprometido a que la nueva subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que se baraja entre 37 o 56 euros más al mes, no tenga un coste fiscal excesivo para el tejido productivo del país.
El comité de expertos que asesora al Gobierno sobre el SMI ha planteado al Ejecutivo dos escenarios de subida de la renta mínima para 2026. Uno se sitúa en 1.221 euros y el otro en 1.240 euros en términos mensuales, lo que se traduce en un aumento de 37 o 56 euros respecto al salario actual, respectivamente.
Los expertos proponen que, si el SMI elegido es el de la horquilla baja (1.221 euros), esta cantidad esté exenta de tributación. En caso de optar por el escenario de los 1.240 euros, los asesores sugieren que el salario tribute en el IRPF.
En términos porcentuales, estas subidas representarían un aumento del 3,1 % en el escenario sin tributación y del 4,7 % en el salario con tributación. Estas revalorizaciones son recomendadas por los expertos para que el SMI represente al menos el 60 % del salario medio, tal y como establece la Carta Social Europea.
Con todo esto, fuentes del Ministerio de Hacienda se han comprometido a facilitar que los trabajadores cobren el salario mínimo que finalmente se estipule sin que suponga un coste excesivo para el tejido productivo.
