La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha anunciado la actualización de la deducción vigente en el Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas (IRPF) para adaptarla a la reciente subida del salario mínimo interprofesional (SMI), que se ha fijado en 1.221 euros mensuales por catorce pagas. Esta medida, aprobada durante el Consejo de Ministros, busca aliviar la carga fiscal de las personas con menores ingresos.

«Acompañamos la aprobación del salario mínimo interprofesional con una nueva revisión fiscal para las rentas bajas, de forma que estas personas perceptoras del salario mínimo no tengan que abonar la parte fiscal correspondiente», comentó Montero en la rueda de prensa posterior a la reunión.

La nueva normativa implica que el Ejecutivo ha decidido implementar una bajada fiscal, en términos de deducción, de hasta 591 euros para las personas cuyo salario se encuentre por debajo de 20.000 euros anuales. Aunque el salario mínimo anual es de 17.094 euros, se ha establecido esta reducción para evitar lo que se denomina «error de salto». Esto significa que los salarios anuales inferiores a 20.000 euros se benefician de la deducción del IRPF.

Para ilustrar el impacto de esta medida, Hacienda ha señalado que una persona que cobre el salario mínimo interprofesional en 2026 pagará 356 euros menos de IRPF en comparación con el año anterior. Montero destacó que «durante la etapa del PP, este mismo sueldo abonaba de media al año 1.812 euros de IRPF. Ajustado por la inflación, un trabajador que gana el SMI también tributa menos que en los años del Gobierno del PP (2012-2018)».

Desde 2019, el Gobierno ha reducido el IRPF en 11.160 millones de euros para casi diez millones de contribuyentes con salarios bajos. «Ha sido una iniciativa de este Gobierno, como siempre, bajar la contribución a las personas de bajo salario y pedir un mayor esfuerzo a aquellos que tributan en la escala alta», defendió Montero.

### «Esta deducción era una invitación a que la patronal firmara»

Montero también subrayó que esta deducción fiscal era una «invitación clara a los empresarios» para que firmaran el acuerdo, aunque finalmente han decidido apartarse del pacto conjunto entre sindicatos y Gobierno. La ministra recordó que un grupo de expertos de Trabajo para el SMI había establecido una horquilla de subida entre un 3,1% y un 4,7%, dependiendo de si había o no tributación.

«El Gobierno decidió que los costes laborales para los empresarios fueran más bajos y, por tanto, hemos contribuido con este 3,1% a que el coste para la patronal no fuera un coste tan elevado», afirmó Montero, lamentando que todavía así, la patronal no haya querido suscribir el pacto.

Finalmente, la ministra indicó que el Ministerio de Hacienda considera que la discusión sobre la tributación mínima y el salario mínimo interprofesional son dos temas diferentes. «Nuestra aspiración es que el salario mínimo interprofesional siga creciendo y alcance cotas elevadas. La tributación mínima a la que tiene que hacer frente un ciudadano es otro debate, aunque por ahora todavía están yendo de la mano», concluyó Montero.

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