BRUSELAS 29 Jul. (EUROPA PRESS) – La Comisión Europea ha confirmado este martes que España se encuentra entre los Estados miembros de la Unión Europea que han solicitado acceso a los préstamos europeos para elevar el gasto en Defensa, en el marco del instrumento para realizar compras conjuntas de equipos militares, conocido como SAFE.
Cuando se acaba este martes el plazo para que los Estados miembros expresen su interés en estos fondos, que pueden llegar hasta 150.000 millones de euros en préstamos en términos beneficiosos para disparar el gasto militar, el portavoz comunitario de Defensa, Thomas Regnier, ha confirmado que España está entre los nueve Estados miembros que recurren formalmente a estos préstamos.
Junto a España, Regnier ha mencionado a Bélgica, Bulgaria, Chipre, la República Checa, Estonia, Finlandia, Hungría y Lituania. Se trata de una «lista inicial» y se espera que el número total de Estados miembros interesados aumente hasta casi la veintena, según ha estimado Bruselas.
Bruselas propuso el pasado mes de marzo un instrumento de 150.000 millones de euros en préstamos para gasto militar, como parte del plan para rearmar Europa en la próxima década. Los líderes europeos dieron el visto bueno a la iniciativa en una cumbre posterior ese mismo mes.
El importe se desembolsará a los Estados miembros interesados en función de los planes nacionales que presenten, en forma de préstamos a largo plazo con precios competitivos. Inicialmente, estos préstamos deben destinarse a adquisiciones conjuntas que impliquen al menos a dos países participantes del instrumento. De forma temporal, el instrumento podrá usarse para inversiones militares de un solo Estado miembro, facilitando así el aumento del gasto en Defensa y cumpliendo los compromisos adquiridos por los Estados miembros.
Estos préstamos permitirán a las capitales subvencionar diversos aspectos, como municiones, misiles y sistemas de artillería, así como la protección de infraestructuras críticas, la ciberseguridad, la movilidad militar y sistemas de defensa antiaérea y antimisiles, entre otros.
Hasta el momento, España no había recurrido a estas fórmulas propuestas por el Ejecutivo europeo para aumentar el gasto militar, y no se encuentra entre los países que activaron la cláusula de escape para permitir un endeudamiento de hasta el 1,5% del PIB, fuera del marco de las reglas fiscales.
