BRUSELAS, 11 Nov. (EUROPA PRESS) – El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha anulado este martes los elementos clave de la nueva directiva de salarios mínimos, que incluía disposiciones que obligaban a los países que aplican este marco a seguir criterios específicos para fijar y actualizar esos salarios. También se han anulado las cláusulas que impedían disminuir el salario mínimo cuando estuviera sujeto a una indexación automática.
La sentencia responde al recurso presentado por Dinamarca, respaldado por Suecia, contra la directiva, alegando que la norma suponía una «injerencia directa» en competencias nacionales exclusivas, como la determinación de las remuneraciones y el derecho de asociación y sindicación.
Aunque el alto tribunal europeo ha validado la mayor parte de la directiva, ha anulado los puntos 2 y 3 del artículo 5 de la legislación, lo que, en la práctica, deja sin marco el procedimiento diseñado por la directiva para la fijación de salarios mínimos legales adecuados.
A pesar de que la directiva no ofrecía cifras o umbrales concretos en sus criterios obligatorios ahora anulados, sí especificaba que los Estados miembros debían considerar «al menos» el poder adquisitivo de los salarios mínimos legales, teniendo en cuenta el coste de la vida; la cuantía general de los salarios y su distribución; la tasa de crecimiento de los salarios y los niveles y la evolución de la productividad nacional a largo plazo.
Anula el mecanismo automático de indexación de los SMI
Además de anular esta lista de criterios, la sentencia del Tribunal con sede en Luxemburgo también elimina la referencia a que los países pudieran utilizar un «mecanismo automático de ajuste de indexación» de los salarios mínimos legales, basado en criterios apropiados y de conformidad con la legislación y usos nacionales, «siempre que la aplicación de ese mecanismo no dé lugar a una disminución del salario mínimo legal».
Actualmente, 22 de los 27 países de la Unión Europea cuentan con un salario mínimo nacional, mientras que solo Dinamarca, Suecia, Italia, Austria y Finlandia no aplican un marco de este tipo. Según datos de julio de la agencia europea de estadística Eurostat, el salario mínimo mensual varía enormemente entre los países del bloque, desde los 551 euros en Bulgaria hasta los 2.704 euros en Luxemburgo. En el caso de España, el salario mínimo nacional en doce pagas es de 1.381 euros, lo que sitúa al país en la mitad de la tabla europea.
