La economía española creció un 0,7% en el segundo trimestre del año, una décima más que en el trimestre anterior, y mantuvo su avance interanual en el 2,8%, según los datos de Contabilidad Nacional publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Demanda nacional impulsa el crecimiento
De acuerdo con el desglose de cifras de Estadística, el PIB encadena 20 trimestres con tasas intertrimestrales positivas. En concreto, la demanda nacional contribuyó con 0,9 puntos al crecimiento intertrimestral del Producto Interior Bruto (PIB), mientras que la demanda externa tuvo una aportación negativa de 0,1 puntos.
Este trimestre, la demanda nacional contribuyó con 3,4 puntos al crecimiento interanual de la economía española, pero la demanda externa tuvo una aportación negativa de 0,6 puntos, su contribución más baja desde el primer trimestre de 2021.
«Tras superar los 22 millones de ocupados la semana pasada, hoy seguimos con las buenas noticias económicas: la economía española mantiene su dinamismo y su pulso de crecimiento», destacó el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.
El Ministerio de Economía ha señalado que el crecimiento económico del segundo trimestre lo protagoniza la demanda interna, con el impulso del consumo y la inversión, «en un escenario de debilidad de las exportaciones de bienes por la incertidumbre internacional».
Variaciones en el consumo y la inversión
En concreto, en el segundo trimestre respecto al trimestre anterior, el gasto en consumo final de los hogares se incrementó un 0,8%, y la formación bruta de capital —inversión de empresas— registró una variación del 2,1%. Por su parte, el gasto en consumo de las Administraciones Públicas presentó una tasa negativa del 0,1%.
Desde el Ministerio, se ha destacado que la demanda nacional mantiene la tendencia al alza, apoyada principalmente en el consumo de las familias, lo que refleja «la solidez del mercado laboral y el aumento del poder adquisitivo».
Crecimiento en inversiones y sectores económicos
En cuanto a las inversiones, la vinculada a vivienda se incrementó un 1,6% trimestral, por debajo del crecimiento del 2,4% del trimestre previo. La inversión en maquinaria, bienes de equipo, sistemas de armamento y recursos biológicos cultivados avanzó un 2,1%, frente al aumento del 1,8% del primer trimestre del año.
Las exportaciones aumentaron un 1,1% entre abril y junio, seis décimas menos que las del trimestre precedente, y las importaciones subieron del 1,5% entre enero y marzo al 1,7% entre abril y junio.
Por el lado de la oferta, todos los grandes sectores de actividad presentaron tasas positivas en su valor añadido, salvo las ramas primarias en términos intertrimestrales. En particular, las ramas industriales crecieron un 0,8% intertrimestral, y el valor añadido bruto de la construcción se incrementó un 1,5% intertrimestral, un punto más que en el trimestre anterior.
Máximo histórico en el PIB a precios corrientes
El PIB a precios corrientes se situó en 416.561 millones de euros en el segundo trimestre, cifra que supera en 5.157 millones de euros a la del trimestre precedente y que representa el valor más elevado de la serie histórica.
El deflactor del PIB ascendió un 2,7% interanual, tasa cuatro décimas superior a la del trimestre anterior, con un incremento del 0,5% en términos intertrimestrales.
España continúa liderando el crecimiento entre las principales economías de la zona euro y se espera que se mantenga como la economía que más crecerá en 2025, sin desequilibrios macroeconómicos en un contexto de moderado crecimiento internacional y elevada incertidumbre.
Rendimiento en el empleo y productividad
En cuanto al empleo, el número de horas efectivamente trabajadas creció un 1,3% interanual este trimestre, seis décimas menos que en el precedente. En términos intertrimestrales, la variación fue del 0,3%.
Los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo crecieron un 3,5% en tasa interanual, y en términos intertrimestrales su variación fue del 0,8%.
La productividad, sin embargo, mostró una tasa interanual del -0,7% por puesto de trabajo equivalente a tiempo completo, y del 1,5% por hora efectivamente trabajada.
La remuneración de los asalariados creció un 7,6% en tasa interanual, con aumentos del 3,7% en el número de puestos equivalentes a tiempo completo y del 3,8% en la remuneración media por puesto equivalente a tiempo completo. En términos intertrimestrales, la remuneración total aumentó un 1,9% y la remuneración media tuvo un crecimiento de un 1,2%.
