MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) – La cotización del oro y la plata extiende a la sesión de este lunes el desplome registrado el pasado viernes, con caídas del 7% y el 12%, respectivamente, antes de la apertura de las bolsas del Viejo Continente. Prácticamente borran ya todas las ganancias acumuladas por los metales en el arranque de 2026.
Factores que influyen en la caída de los metales preciosos
La recogida de beneficios, junto con el fortalecimiento del dólar en respuesta a la elección de Kevin Warsh como sucesor de Jerome Powell en la Reserva Federal, así como la decisión del banco central estadounidense de no bajar tipos en enero y a la espera de conocer esta semana la postura del Banco Central Europeo (BCE), junto con la evolución de las incertidumbres geopolíticas, provocan el brusco giro de las cotizaciones.
Precios actuales y comparaciones con récords anteriores
El precio del oro al contado, considerado un activo refugio por antonomasia, llegaba a caer este lunes hasta los 4.402 dólares por onza, lo que representa una disminución del 7% respecto al cierre anterior y un 21% por debajo del récord de 5.595 dólares alcanzado la semana pasada.
Por su parte, la plata sufría una caída aún más pronunciada, negociándose este lunes a 71,4 dólares, con una disminución del 12,4% respecto al cierre anterior y un 41% por debajo del máximo histórico de 121,6 dólares registrado hace unos días.
Impacto de las caídas en el mercado
De este modo, la cotización de ambos metales borra en apenas dos sesiones los efectos del ‘rally’ del comienzo de 2026. El precio del oro se mantiene apenas un 1,3% por encima del nivel con el que despidió 2025, mientras que la plata solo supera unas décimas por encima del cierre del año pasado.
Análisis del mercado y proyecciones futuras
Francesco Pesole, analista de ING Research, resume que «el dólar se ve más saludable», refiriéndose al cambio de tendencia observado en la moneda estadounidense desde que Kevin Warsh fue propuesto como candidato por el presidente Donald Trump para presidir la Fed. Añade que la magnitud de la corrección en la sobrecompra de metales preciosos «probablemente esté ofreciendo un soporte adicional al dólar».
A pesar de que el euro alcanzó la semana pasada máximos de cuatro años frente al dólar, cambiándose por encima de 1,20 dólares, cotizaba este lunes ligeramente por encima de 1,18 dólares.
Expectativas sobre el futuro del euro y el dólar
Con el dólar recuperándose en cierta medida, Pesole espera que este se moverá más en línea con los datos y la dinámica de los tipos de interés a corto plazo, apuntando como nivel de soporte entre 1,1880 y 1,1900 dólares por euro.
Concluye que «un nuevo tramo alcista sin datos ni eventos que lo justifiquen claramente sugeriría que el daño al dólar es más duradero. Por ahora, seguimos apostando por una mayor recuperación del dólar a corto plazo». Además, apunta el interés en comprobar la seriedad con la que el BCE aborda la apreciación del euro, aunque la reciente pérdida del euro de los 1,20 dólares «reduce las posibilidades de una reacción expresa por parte de los miembros del BCE», por lo que es probable que las reacciones se den en los comentarios posteriores a la reunión o en las actas.
