MADRID 11 Feb. (EUROPA PRESS) – El índice español Ibex 35 ha registrado una caída del 0,43% al cierre de la sesión de este miércoles, manteniendo la cota de los 18.000 puntos. Esta tendencia se produce tras la divulgación de un dato de empleo que resalta la resiliencia de la economía estadounidense, lo que podría llevar a la Reserva Federal (Fed) a mantener su pausa en la reducción de tipos de interés durante más tiempo del que esperaban los mercados.
El informe de empleo correspondiente al mes de enero indica que la economía estadounidense generó 130.000 puestos de trabajo no agrícolas, en contraste con los 48.000 empleos creados en diciembre, mientras que la tasa de desempleo disminuyó al 4,3%.
Brad Smith, gestor de carteras de renta fija y crédito corporativo, destaca que este incremento es el mayor registrado en más de un año, impulsado por un aumento de 172.000 puestos en el sector privado y de 5.000 en el sector manufacturero.
“Tras un prolongado periodo en el que las previsiones sobre la economía estadounidense sugerían perspectivas poco alentadoras debido a un mercado laboral debilitado, estos datos proporcionan un sólido argumento a favor de un crecimiento económico robusto, así como una mejora en el mercado laboral y un aumento en los salarios que podrían respaldar el gasto de los consumidores. La Fed tendrá en cuenta esta información cuando tome su decisión el próximo mes sobre si mantener los tipos estables. Con su enfoque cauteloso atendiendo a los datos, esto sin duda inclinará la balanza hacia el mantenimiento”, explica Smith.
A pesar de esta perspectiva, Smith se muestra cauto y espera conocer el próximo viernes los datos de inflación de EE. UU. y otro informe de empleo antes de la reunión de la Fed en marzo, lo que introduce una «cierta dependencia de los datos» en la decisión final del banco central.
Por otro lado, Eiko Sievert, director de calificaciones del sector público y soberano de Scope Ratings, califica de “sólidos” estos nuevos datos de empleo, respaldando la decisión de la Fed de hacer una pausa en las bajadas de tipos.
No obstante, advierte que el aumento del empleo se ha concentrado en determinados sectores, como la sanidad, la asistencia social y la construcción. Además, las cifras de 2025 han sido revisadas drásticamente a la baja, de 584.000 a solo 181.000. “Dado que la inflación sigue por encima del objetivo, seguimos esperando dos bajadas de tipos de un cuarto de punto durante la segunda mitad del año”, afirma este experto.
En China, el índice de precios de consumo (IPC) registró en enero una subida interanual del 0,2%, un frenazo respecto al alza del 0,8% observada al cierre de 2025.
Renta 4 destaca también nuevas colocaciones de deuda por parte de Alphabet, matriz de Google: una emisión de 32.000 millones de dólares en EE. UU., con una sobredemanda cinco veces superior a lo finalmente colocado, así como otras emisiones en francos suizos y libras, incluyendo un bono a 100 años con un diferencial de 120 puntos básicos sobre la referencia y una sobredemanda de diez veces su tamaño.
Esto representa, para los expertos, una muestra del «elevado apetito» por financiar el alto gasto en inversión que se destina a inteligencia artificial.
En este contexto, el Ibex 35 cerró en 18.044,5 puntos, lastrado por las caídas de Amadeus (-5,05%), Santander (-2,99%), Grifols (-2,80%), IAG (-2,31%), Unicaja (-1,96%) y BBVA (-1,94%).
Por el lado de las subidas, destacan ArcelorMittal (+4,78%), Indra (+4,46%), Enagás (+3,16%), Repsol (+3,01%) y Rovi (+2,59%).
El resto de los principales índices europeos también cerraron en terreno negativo, salvo Londres, que se revalorizó un 1,21%. Milán perdió un 0,62%; Fráncfort, un 0,53%; y París, un 0,18%.
En el mercado del petróleo, el barril de Brent se situó en 70,08 dólares, un 1,86% más, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) alcanzaba los 65,25 dólares, un 2,03% más.
En renta fija, el rendimiento del bono soberano español a 10 años caía al 3,162%, mientras que la prima de riesgo se elevaba hasta 37,2 puntos básicos.
Finalmente, en el mercado de divisas, el euro se depreciaba un 0,14% frente al dólar, negociándose a un tipo de cambio de 1,1878 dólares por cada euro.
