MADRID 10 Feb. (EUROPA PRESS) – El nuevo embajador de Estados Unidos en España, Benjamín León, llegará a Madrid con el objetivo de mediar en la batalla abierta entre General Dynamics e Indra, a cuenta de los millonarios contratos de artillería militar adjudicados por el Gobierno. Además, lleva el mandato de presionar al Ejecutivo español para que eleve hasta el 5% del PIB su gasto en defensa, en el marco de los compromisos asumidos con la OTAN.
Fuentes al tanto de la situación han indicado que León arribará a Madrid el próximo domingo. Se prevé que el 17 de febrero se reúna con el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, y al día siguiente, el 18 de febrero, presente sus credenciales ante el Rey Felipe VI.
Se espera que el empresario de origen cubano, de 82 años, mantenga un encuentro la semana que viene con «la primera órbita de los intereses estadounidenses en España», es decir, con las empresas de Estados Unidos en el país, siguiendo las costumbres y protocolos asociados a la llegada de un nuevo embajador.
Entre las empresas invitadas a esa recepción se encuentra General Dynamics, una compañía estadounidense que, a través de su filial europea, General Dynamics European Land Systems, es propietaria de Santa Bárbara Sistemas. Sin embargo, las fuentes no han concretado cuándo será esta recepción con la «primera órbita de los intereses estadounidenses en España», aunque lo previsible es que se produzca el lunes 16 de febrero o el miércoles 18 de febrero, después de que León entregue las credenciales al Rey.
Por otro lado, también se espera que Benjamín León reciba en otro momento a las empresas españolas con actividad en Estados Unidos, como es el caso de Indra.
El empresario cubano, propietario de Leon Medical Centers, una red de clínicas dedicada a la atención de beneficiarios de ‘Medicare’, ha jurado el cargo este martes ante el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. De hecho, la miembro de la Cámara de Representantes de EE.UU. de origen cubano, María Elvira Salazar, ha felicitado a León a través de la red social Facebook, destacando que «España gana un embajador de principios y América envía a uno de sus mejores».
DOS MANDATOS CLAROS
En este contexto, fuentes conocedoras de la situación han señalado que León aterrizará en Madrid con dos mandatos claros: conseguir que España se comprometa a elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB y mediar en las desavenencias entre Indra y General Dynamics.
Respecto al primer asunto, durante su comparecencia ante la comisión de Exteriores del Senado estadounidense a mediados de octubre del pasado año, León aseguró que trabajará para «revertir» lo que calificó como «gran error» del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al negarse a destinar el 5% del PIB en gasto militar, a pesar de lo acordado en la cumbre de líderes de la OTAN que se celebrará a finales de junio de 2025 en La Haya.
El empresario sostuvo que «es realmente preocupante» que Sánchez «se comprometiera», junto con otros países europeos, a alcanzar el objetivo del 5% y luego afirmase que «solo llegarán al 2%», en línea con las críticas que ha manifestado en varias ocasiones el presidente de EE.UU., Donald Trump, respecto a la postura del Ejecutivo español.
León se comprometió a «trabajar diligentemente con el Gobierno español para que comprendan que es un gran error (…), para revertir y cumplir con el compromiso». Resaltó que España «siempre ha sido un gran socio de Estados Unidos» y recordó que ha sido «un gran anfitrión» del Ejército estadounidense durante más de 70 años, en referencia a los Pactos de Madrid de 1953, por los cuales se cedieron varias bases militares en territorio español.
Respecto a la situación entre Indra y General Dynamics, el argumento del empresario de origen cubano se basa en que «el mandato europeo de reforzar sus capacidades nacionales no puede chocar con los intereses de Estados Unidos». En este contexto, Santa Bárbara Sistemas, propiedad de General Dynamics, presentó un recurso contencioso-administrativo que fue admitido por el Tribunal Supremo, en el que solicitó la suspensión cautelar de 3.000 millones de euros en préstamos al 0% a la unión temporal de empresas (UTE) de Indra y Escribano Mechanical & Engineering.
Estos créditos están destinados a prefinanciar los programas de artillería de ruedas y de cadenas incluidos en los proyectos de modernización militar impulsados por el Gobierno, que fueron adjudicados a la mencionada UTE por un total de 7.240 millones de euros. Aunque la intención inicial del recurso se dirigía solo contra esos dos proyectos de artillería, parece que el proceso judicial podría extenderse al resto de los créditos concedidos por el Gobierno para otros programas de modernización.
El Ejecutivo ha concedido, a través de varios reales decretos, un total de 14.224 millones de euros en préstamos sin intereses a diferentes empresas para prefinanciar el desarrollo de programas de modernización militar. Algunos de estos proyectos han sido adjudicados a Santa Bárbara, que recibió un préstamo de 176 millones de euros al 0% para actualizar los blindados Pizarro.
