MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) – El Pleno del Congreso ha rechazado este jueves por segunda vez en menos de un mes los objetivos de estabilidad y deuda para las administraciones públicas entre 2026 y 2028. Este rechazo se produjo con los votos en contra del Partido Popular (PP), Vox, Junts y UPN, lo que conlleva que, para elaborar los Presupuestos de 2026, se utilizará una senda fiscal más estricta para las comunidades autónomas.
Durante la discusión de los objetivos de estabilidad, PP, Vox y Junts ya señalaron su intención de votar en contra del déficit. Criticaron que los objetivos presentados este jueves eran los mismos que se habían rechazado el 27 de noviembre, sin modificaciones. Tal como ocurrió anteriormente, Podemos y la diputada de Compromís, Águeda Micó, se abstuvieron, mientras que el resto de las formaciones apoyaron el texto.
A pesar del rechazo a la senda, la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha confirmado que procederá con la presentación de los Presupuestos de 2026, que se basarán en una senda fiscal más rigurosa para las comunidades autónomas.
Junts anticipa un «no» a los Presupuestos
Desde Junts han advertido que incumplir con Cataluña tendrá consecuencias, afirmando «ni objetivos hoy ni Presupuestos mañana», como remarcó Josep Maria Cruset durante el debate en el Congreso.
La senda rechazada por el Congreso, que es esencial para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado, establece un plan para reducir el déficit del total de las administraciones públicas del 2,1% en 2026 al 1,8% en 2027 y al 1,6% en 2028. Para las comunidades autónomas, se había propuesto un déficit del 0,1% del PIB para los próximos tres años, mientras que el déficit para la Administración Central se establece en el 1,8% en 2026, 1,5% en 2027 y 1,4% en 2028.
No obstante, al rechazarse la senda de déficit, entrará en vigor el plan fiscal estructural medio plazo que se remitió el pasado año a Bruselas, que, aunque es similar en términos generales, deja un menor margen de gasto a las comunidades autónomas y concede un margen mayor a la Administración Central. En concreto, los objetivos del plan fiscal estructural sitúan la senda en 2026 para las comunidades autónomas en la estabilidad presupuestaria (0% de déficit frente al 0,1% que propone Hacienda), limitando su capacidad de gasto.
Madrid, la región que perderá mayor margen de gasto
Este ajuste fiscal obligará a las comunidades autónomas a realizar un recorte de 1.755 millones de euros en 2026. En total, se espera que se pierdan 5.485 millones en capacidad de gasto para el subsector de las comunidades autónomas. En términos de pérdidas por comunidad, Madrid será la región que experimentará la mayor reducción de margen de gasto, con aproximadamente 1.088 millones de euros, seguida por Cataluña, con 1.038,7 millones, y Andalucía, con 731,4 millones, según los cálculos del Ministerio de Hacienda, dirigido por María Jesús Montero.
Otros casos destacables incluyen a la Comunidad Valenciana, que perderá 509,9 millones; Galicia, 280,8 millones; y Castilla y León, 256,7 millones. También se verán afectadas Canarias (200,5 millones), Castilla-La Mancha (193,3 millones), Aragón (169,6 millones), Baleares (153,4 millones), Región de Murcia (144,2 millones), Asturias (103,3 millones), Extremadura (91,5 millones), Cantabria (60,7 millones) y La Rioja (38,6 millones).
Montero ha expresado que el rechazo a la senda de estabilidad perjudica realmente a las propias comunidades autónomas. «No se puede explicar que, ofreciendo un mayor margen, algunos voten en contra. Solamente se puede explicar si hay un partido en esta Cámara o varios que estén instalados en el no por el no», ha criticado.
