MADRID, 13 (EUROPA PRESS)
El Pleno del Congreso ha rechazado una enmienda del Senado al proyecto de Ley de Movilidad Sostenible, impulsada por el PP, que suprimía la fecha de cese definitivo de explotación de las centrales nucleares de Almaraz, Ascó y Cofrentes. Lo ha hecho con 171 votos a favor —de PP, Vox y UPN—, 171 en contra —del Gobierno y sus socios— y siete abstenciones, las de Junts.
El calendario de cierre nuclear pactado en 2019 entre las empresas y Enresa marca a Almaraz como la primera central en cerrar, con una fecha límite que debe ser entre 2027, para el primer reactor, y 2028, para el segundo. En octubre, Iberdrola, Endesa y Naturgy presentaron una solicitud «sin condiciones» para prorrogar la vida de la central extremeña tres años, hasta 2030, según informó la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.
En este contexto, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) debe emitir un informe que determine si esta prórroga es viable, un procedimiento obligatorio por ley tanto en el caso del cierre de una central como si se solicita su prórroga. Aagesen reiteró que el Gobierno mantiene tres líneas rojas ante la solicitud de las empresas: no trasladar costes de la ampliación de las centrales a los ciudadanos, mantener la seguridad de estas instalaciones y garantizar la seguridad del suministro eléctrico.
Las centrales nucleares de Ascó y Cofrentes serían las siguientes en apagarse de acuerdo con el calendario actual: Cofrentes en 2030 y Ascó entre 2030 y 2032. Cofrentes está situada en Valencia (Comunidad Valenciana), mientras que Ascó es una de las centrales nucleares de Tarragona (Cataluña).
ERC y Junts han votado en contra o se han abstenido en anteriores iniciativas a favor del cierre nuclear. En julio de este año, Foro Nuclear referenció cifras de Red Eléctrica de España que indicaban que la nuclear representa el 50,3 % de la electricidad consumida en Cataluña. Sin embargo, esta votación, que buscaba derogar el calendario, se produce dos semanas después de que la ejecutiva de Junts, con el expresidente de la Generalitat y líder del partido al frente, Carles Puigdemont, acordara por unanimidad romper con el PSOE.
Durante la sesión previa en el Senado, la enmienda, que formaba parte de las partes del proyecto de ley enmendadas en comisión, recibió ocho abstenciones de EAJ-PNV y de Junts.
En el debate de las enmiendas de la Cámara Alta a la Ley de Movilidad Sostenible, el diputado de Junts Isidre Gavin no se pronunció sobre el sentido del voto de su grupo a esta enmienda en particular. Desde ERC, la diputada Inés Granollers criticó al PP por traer el debate nuclear al Congreso a través de un proyecto de ley que «no tiene nada que ver» con las centrales y exigió al PSOE que «haga su trabajo» en relación a la transición nuclear.
Por su parte, la diputada del PP Ana Martínez pidió al PSOE que no insistiera en su “defensa numantina” del calendario del cierre nuclear. «Las empresas, los sindicatos, los ayuntamientos, Europa y este Parlamento, con su mayoría, les piden que rectifiquen», enfatizó.
El PSOE, en respuesta, criticó que los ‘populares’ pretendan alargar la vida de las centrales «sin rubor, informes técnicos ni pensar en la gente». La diputada socialista Cristina López aseveró que «hablan de seguridad energética, pero realmente están jugando con la seguridad de las personas».
Desde Sumar, se destacó que la enmienda del PP no cambiaría «el calendario de cierre» de las centrales nucleares, precisando que la decisión de cerrar o prorrogar es competencia «exclusiva» del Gobierno, tal como «recoge la ley» y «confirma la jurisdicción». También fue repetido por el diputado Eloi Badia Casas, quien solicitó al Ejecutivo que no se oculte y rechace la prórroga para Almaraz.
La diputada de Vox, Carina Mejías, denunció que el proyecto de ley ha regresado al Congreso con «pocas mejoras». Afirmó que emerge nuevamente «la misma estafa, el mismo chantaje y la misma imposición ideológica verde».
Desde el punto de vista del partido, lo «único» que les interesa es la enmienda «intrusa» del PP sobre las nucleares. «Ardo en deseos de saber si esta ley será una de esas facturas que los diputados de Junts piensan cobrarle a Sánchez», confesó antes de que se conociera que la enmienda no prosperó.
Mientras tanto, la diputada de Podemos, Noemí Santana, criticó que el PP haya «aprovechado» la tramitación de la ley en el Senado para «descafeinar» un proyecto que ya estaba «aguado» desde el Congreso, introduciendo «más de 80 enmiendas que no buscan una movilidad más justa, sino una norma más cómoda para los intereses de siempre».
«Lo peor es el intento de revivir el discurso pro-nuclear, haciéndonos creer que la energía nuclear es limpia o moderna. Y no, claramente no lo es. Es cara, peligrosa y profundamente injusta. Desde Podemos lo afirmamos claramente: no más dinero para alargar la vida de las centrales», enfatizó.
En la misma línea, el diputado de EH Bildu, Mikel Otero, criticó que el PP intente «distanciarse de la ultraderecha negacionista» y, a la vez, «reproduzca sus propuestas» en el momento de concretar. Denunció que los ‘populares’ buscan facilitar «irregularmente, irresponsablemente y de forma chapucera» la prolongación de la vida útil de Almaraz y otros reactores.
Otero también condenó que se intente abrir la puerta a la prolongación de las centrales de Ascó y Cofrentes «de una forma torticera». En términos generales, pidió a los grupos que no acepten esta «aberración», subrayando que «no es admisible desde ningún punto de vista que su fundamentalismo nos lleve a aceptar lo inaceptable».
