
MADRID 28 Ene. (EUROPA PRESS) – Agricultores y ganaderos españoles tomarán mañana las calles y carreteras de toda España con sus tractores en el denominado ‘súper jueves del campo español’, en señal de protesta por los recortes de la futura Política Agrícola Común (PAC) y del acuerdo comercial UE-Mercosur. A pesar de la reciente paralización de este pacto por parte del Parlamento Europeo, se considera que ambos factores podrían agravar la situación crítica que atraviesa el campo en España.
Las concentraciones están promovidas en unidad de acción por la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), que organizan estas tractoradas en todo el territorio nacional.
Las organizaciones agrarias han llevado a cabo concentraciones y manifestaciones durante toda la semana, pero la jornada más destacada será mañana, en lo que se espera sea el ‘súper jueves del campo’, un día que reunirá la mayor parte de las concentraciones a nivel nacional en España, donde se prevé una jornada histórica de reivindicación del medio rural.
De esta forma, están convocadas tractoradas y concentraciones de norte a sur del país, en ciudades como Valencia, Cádiz, Málaga, Zamora, Valladolid, Bilbao, Vitoria, Logroño, Murcia, Toledo, Santa Cruz de Tenerife, Pamplona, La Rioja, Las Palmas de Gran Canaria o Mallorca. En Madrid, donde estaban previstas movilizaciones y un ‘cocido reivindicativo’ en plena Puerta del Sol, se ha tenido que aplazar ante la amenaza de lluvia.
«Queremos concentrar el mayor número de movilizaciones el 29 de enero como respuesta a las cuestiones que nos preocupan, como la reducción del presupuesto de la próxima PAC, los acuerdos comerciales con otros países y el exceso de burocracia en el campo», afirmaba recientemente el secretario general de UPA, Cristóbal Cano, en una rueda de prensa conjunta con representantes de Asaja y COAG.
La semana ha estado «caliente» en todo el territorio por las manifestaciones de agricultores y ganaderos, quienes buscan trasladar a las administraciones la urgencia de escuchar los problemas reales del sector agrario y adoptar decisiones «valientes y acertadas» que garanticen la viabilidad económica y social.
Durante estas jornadas de protestas, agricultores y ganaderos han mostrado su malestar por la situación crítica del mundo rural con lemas como ‘Por la unidad del campo’, ‘Paremos el acuerdo de Mercosur. Nuestro futuro está en juego’ o ‘El campo lucha, el Gobierno abandona’.
En Castilla y León, las organizaciones profesionales agrarias han convocado diversas formas de movilización para este ‘súper jueves’, incluyendo grandes tractoradas en Burgos, León, Valladolid, Salamanca y Zamora. También se llevará a cabo una tractorada infantil con vehículos de juguete en Palencia, encabezada por los hijos de los agricultores y ganaderos de la zona, que concluirá con un reparto de patatas y azúcar. En Salamanca, se prevé terminar con un reparto de carne, mientras que en Burgos también habrá distribución de productos.
Estas movilizaciones responden, entre otros motivos, al recorte del 23% del presupuesto previsto en la nueva reforma de la Política Agraria Común (PAC), una reducción que consideran «inasumible» para miles de explotaciones familiares.
Además, se suma el rechazo a los acuerdos comerciales con terceros países, como Mercosur, Camboya o Myanmar, que permiten la entrada de productos agrarios sin exigir las mismas condiciones productivas, sanitarias y medioambientales que se imponen a los agricultores y ganaderos europeos.
Las organizaciones agrarias exigen en estas concentraciones un cumplimiento estricto de la Ley de la Cadena Alimentaria, con prohibición expresa de venta a pérdidas y publicación oficial de los costes medios de producción. También piden que se apruebe una Ley de Emergencia por daños de fauna salvaje y que se adapte la Reforma Laboral a las necesidades de las campañas agrarias.
Además, los organizadores llaman a todos los sectores a unirse a estas protestas, incluyendo cooperativas, azucareras, empresas de semillas, fitosanitarios, distribuidores, estudiantes, empresas de maquinaria y de tractores, así como el sector de la alimentación y la hostelería, ya que consideran que «Mercosur es un tratado que nos afecta a todos y que impacta en el futuro y la salud del campo y de los consumidores».
