Fuente de la imagen: Getty Images
Información del artículo
- Autor: José Carlos Cueto
- Título del autor: Corresponsal de BBC News Mundo en Colombia
- X: @josecarloscueto
- Informa desde Bogotá, Colombia
1 hora
Que Ciudad de México y São Paulo dominarán por décadas el tráfico aéreo en América Latina y el Caribe no sorprende.
Sus aeropuertos internacionales, ubicados respectivamente en el norte y sur del continente, representan a las dos ciudades más pobladas y las dos mayores economías de la región.
Sin embargo, El Dorado de Bogotá, más pequeño y en una urbe con al menos la mitad de habitantes que sus competidoras mexicana y brasileña, viene pujando fuerte.
Tanto, que entre 2024 y 2025 se convirtió en el aeropuerto más transitado de América Latina por primera vez desde que se inauguró en 1959.
En 2024, según el Consejo Internacional de Aeropuertos para América Latina y el Caribe (ACI-LAC), 45.802.360 pasajeros transitaron por el aeropuerto internacional de Bogotá.
Por su parte, 45.359.485 pasaron por el Benito Juárez de la CDMX y 43.565.746 por el Guarulhos de São Paulo el mismo año.
Y ahí no para su liderazgo actual. El Dorado también encabeza los rankings en volumen de carga aérea y movimiento de aeronaves en la región.
Es un hito que autoridades de la capital colombiana celebran y que analistas halagan y cuestionan por la alta competencia del sector y los desafíos de El Dorado, que ante el incremento de pasajeros es considerado pequeño y a veces burocrático.
Cambio de percepción
María Fernanda Sánchez recuerda cuando hace apenas 20 años El Dorado lucía «pequeñísimo, como una casona grande, poco funcional, viejo, con apenas seis o siete puertas de salida».
Entonces estaba lejos de competir con varios aeropuertos de las capitales latinoamericanas.
«Hoy hay decenas de puertas, una gran infraestructura, modernidad, eficiencia y tecnología punta», le dice Sánchez, experta en turismo y directora de la consultora Tourism Innovation Consulting, a BBC Mundo.
En 2006, cuenta Sánchez, el gobierno decidió remodelarlo, ampliarlo y transformarlo progresivamente.
Fuente de la imagen: Alejandro Martinez /AFP via Getty Images
El proyecto coincidió con una transformación de la percepción internacional sobre Colombia que los expertos consultados por BBC Mundo aseguran que va de la mano con el despegue aeropuertario.
«Era la época de la política de seguridad democrática de Álvaro Uribe. El país comenzó a transmitir una percepción de seguridad en que uno podía visitarlo sin que pasara mayor cosa», dice Sánchez.
Aquella política, si bien ha sido duramente criticada por los reportes de abusos de fuerzas del Estado y grupos paramilitares hacia la población civil, redujo índices de violencia y debilitó a las guerrillas izquierdistas en guerra con el Estado.
Años más tarde, en 2016, las Farc y el gobierno colombiano firmaron un histórico acuerdo de paz que cambió todavía más la percepción sobre Colombia.
«Hasta aquellos años, para muchos éramos solo Cartagena, una ciudad caribeña que casi se consideraba fuera de un país tildado de violento e inseguro», recuerda Sánchez.
Desde entonces, el número de turistas ha ido en aumento en Colombia, con el desplome que causó la pandemia de coronavirus de por medio, hasta alcanzar cifras récord de 6,7 millones de visitantes extranjeros en 2024.
La mayoría entra por un Dorado renovado y ampliado que, situado en una localización ventajosa, se ha posicionado como uno de los aeropuertos más competitivos de la región.
Conectividad y ahorro
Si ubicamos a Ciudad de México, Bogotá y São Paulo en el mapa y nos fijamos en algunos destinos populares para latinoamericanos como Madrid en España, Miami y Nueva York en Estados Unidos o Londres en Reino Unido, es fácil deducir que Bogotá, abierta al Atlántico, próxima al Caribe y cerca de la línea del Ecuador, tiene una conexión estratégica como puerto de entrada a Sudamérica.
«Estamos a alrededor de tres horas y media o menos de varios de los principales destinos de la región en Centroamérica, Sudamérica y Miami en EE.UU.», defiende Andrés Santamaría, director del Instituto Distrital de Turismo de la Alcaldía de Bogotá.
Fuente de la imagen: Anadolu Agency via Getty Images
Las aerolíneas también aprovechan la altura de Bogotá.
La capital colombiana se sitúa a más de 2.600 metros sobre el nivel del mar, siendo la tercera más elevada de la región, por detrás de Quito en Ecuador, a 2.800 metros, y la capital administrativa de Bolivia, La Paz, a 3.600 metros.
En un aeropuerto situado a gran altura, destacan Sánchez y Santamaría, los aviones ahorran combustible y tiempo en despegues y aterrizajes, alcanzando la altura requerida con mayor eficiencia.
Un ahorro en combustible y tiempo, dicen los expertos, también puede repercutir en un precio del tiquete aéreo más competitivo para los clientes.
«Con estas condiciones, no extraña que una firma prestigiosa como Emirates Airlines haya instalado vuelos diarios entre Bogotá-Miami-Dubái y que en El Dorado confluyan tantas aerolíneas con códigos compartidos con escalas aquí», dice Sánchez.</p
FUENTE
Related Posts
Bruselas investiga a Google por usar contenidos de medios sin compensación adecuada para entrenar su IA BRUSELAS 9 Dic. (EUROPA PRESS) – La Comisión Europea ha informado este martes del…
Inspectores de Hacienda lamentan la prórroga de ‘VeriFactu’ MADRID, 9 de diciembre de 2025 – La Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) ha manifestado su preocupación ante la…
