Duro Felguera intentará este viernes constituir, por segunda vez, la mesa negociadora del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que anunció a finales de junio. En la primera reunión, celebrada el 11 de julio, no se logró alcanzar un acuerdo entre la empresa asturiana y la representación de los trabajadores para abordar el despido colectivo.

Los representantes de los trabajadores no lograron constituir la mesa, a pesar de que la empresa ofreció distintas alternativas. Según fuentes cercanas a la negociación, el periodo de cómputo de 30 días ya ha comenzado y se prevé que finalice alrededor del 10 de agosto.

El ERE afectará a cinco empresas del grupo de ingeniería y bienes de equipo que cuentan con una plantilla de 699 trabajadores, aunque aún no se ha concretado el grado de afectación. Las sociedades involucradas en este ajuste de plantilla son Duro Felguera (DFSA), DF Operaciones y Montajes (DFOM), DF Energy Storage, DF Intelligent Systems y DF Green Tech. Quedarán fuera de este proceso DF Mompresa y DF Calderería Pesada.

En términos de centros de trabajo, el ERE afectará, en el caso de DFSA, a los ubicados en Asturias y Madrid; en DFOM, a los de Asturias, Cartagena, Huelva, Tarragona, Las Palmas y Madrid; y en DF Energy Storage, a los centros de Asturias, Huelva y Madrid. Tanto DF Intelligent Systems como DF Green Tech se verán afectados únicamente en su sede de Asturias.

La situación es delicada, ya que esta falta de acuerdo para constituir la mesa se enmarca, entre otros motivos, en que el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Gijón (Asturias) ha dado luz verde a la petición de la compañía para prorrogar su preconcurso de acreedores hasta el próximo 31 de julio. Duro Felguera comunicó el ERE a la representación legal de los empleados pocos días después de que los juzgados asturianos concedieran la segunda prórroga del preconcurso de acreedores.

La empresa ha manifestado que su objetivo es pactar con los acreedores un plan de reestructuración antes de que finalice julio, de modo que se evite el concurso de acreedores. Sin embargo, también ha avisado que esto «implica un riesgo para los accionistas». A pesar de la complejidad de las negociaciones, el grupo ha asegurado que se han logrado avances y que están «en vías de solución» para cuestiones relevantes que afectan la definición del plan de reestructuración y su impacto patrimonial en la compañía.

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