MADRID, 1 Dic. (EUROPA PRESS) – El eurodiputado del Partido Popular Europeo (PPE), Fernando Navarrete, ponente del dossier legislativo del Parlamento Europeo sobre el euro digital y antiguo director de gabinete del último gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, desde 2018, ha advertido que las discusiones en torno a la posible implantación del euro digital «debilitan la robustez» de la divisa ante futuras crisis financieras.
«Esto hace al euro más débil ante la siguiente crisis y, ¿queremos un euro que ante la siguiente crisis sea más fuerte o más débil? ¿De verdad tenemos los ciudadanos europeos un problema para pagar en el sistema de pago que justifique debilitar la robustez del euro frente a la siguiente crisis? Mi respuesta es no», ha declarado.
Navarrete se pronunció durante su participación en el diálogo del ‘Anuario del Euro 2025’, haciendo hincapié en que su respuesta es negativa, «sobre todo si el sector privado resuelve el problema de fragmentación y sobredependencia de operadores internacionales».
SOLUCIONES PRIVADAS COMO PRIMERA OPCIÓN
El eurodiputado subrayó que «las soluciones privadas son para mí la primera opción», recordando que esta era precisamente «la primera opción para todos los legisladores europeos durante 20 años, y debe seguir siéndolo».
Navarrete elaboró que el Banco Central Europeo (BCE) ha estado «invirtiendo dinero y esfuerzo durante más de 20 años para alcanzar dicha solución», y que actualmente está «más cerca que nunca», por lo que la iniciativa del euro digital representa un retroceso para los avances logrados.
En este sentido, durante el acto, organizado por el Instituto Español de Analistas con la colaboración de la Fundación Instituto de Crédito Oficial (ICO) y el Círculo de Empresarios, el europarlamentario abordó las claves de su capítulo titulado ‘¿Realmente necesitamos el euro digital? ¿Una solución a qué problema exactamente?’, en el que examina las motivaciones detrás del proyecto del euro digital, su posible utilidad, los retos regulatorios y las implicaciones para la estabilidad financiera.
SOBREDEPENDENCIA DE OPERADORES INTERNACIONALES
Navarrete opina que muchos de estos desafíos, como la sobredependencia de operadores internacionales no europeos, podrían abordarse de forma «más proporcionada» mediante una combinación de regulación, refuerzo de las infraestructuras de pagos existentes e impulso de soluciones innovadoras basadas en dinero bancario comercial e iniciativas privadas interoperables a nivel paneuropeo en la zona euro.
Según él, la respuesta europea debe centrarse en el desarrollo de un euro digital ‘offline’ como instrumento para asegurar la digitalización del dinero en efectivo y reforzar la resiliencia del sistema de pagos, dejando el euro digital online como opción a considerar «únicamente si las soluciones privadas no alcanzan un grado de desarrollo suficiente para hacer frente a los retos actuales».
Frente a la percepción de que Europa debía liderar «a toda costa» la adopción de una moneda digital de banco central (CBDC, por sus siglas en inglés) minorista, Navarrete recordó que la mayoría de las grandes economías avanzadas han optado hasta ahora por la «cautela, priorizando la mejora de los sistemas de pagos instantáneos, las carteras digitales y, en su caso, las CBDC mayoristas dirigidas a transacciones entre entidades financieras».
ABOGA POR LA «PRUDENCIA Y LA PAUSA»
En este contexto, Navarrete, ante el hecho de que solo el BCE está a favor de un euro digital, abogó por la «prudencia y la pausa», instando a «repensar sus fundamentos». En sus declaraciones, el político del PPE reconoció que la sobredependencia de operadores internacionales es el «argumento más válido y el único» que podría diferenciar las decisiones de la Unión Europea y su banco central de sus homólogos.
Así, si bien considera que el euro digital puede ser una solución para dicho problema, cuestiona si es «la mejor». Destacó la parte ‘offline’ de esta herramienta monetaria, en la que no ve problemas, mientras que es más «reticente» frente a la parte online.
Por otro lado, sobre la estabilidad financiera, que podría enfrentar riesgos, y la solución de límites a la tenencia, el experto puntualizó que dichos «límites pueden estar sometidos a presiones políticas en momentos de tensión bancaria». Ante esto, Navarrete enfatizó que, frente al proyecto del euro digital, se «deben reforzar técnica y políticamente sus salvaguardias para soportar pánicos bancarios y mantener la privacidad».
Finalmente, hizo un llamado a destinar mayores incentivos al sector privado para que operen «a escala paneuropea ya», advirtiendo que el debate se está desplazando hacia dinero privado versus dinero público.
