El salario mínimo interprofesional (SMI) para 2026 se fijará en aproximadamente 1.424 euros brutos al mes, distribuidos en doce pagas. Este incremento representa un aumento de alrededor de 40 euros mensuales respecto a la cantidad establecida en 2025. Cabe destacar que estas cifras se perciben sin tributar en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), aunque quienes tengan retenciones en sus nóminas deberán presentar la Declaración de la Renta para recibir el monto correspondiente.

El Ministerio de Trabajo ha llegado a un acuerdo con los sindicatos CCOO y UGT para aumentar el SMI en un 3,1% con respecto a la cantidad vigente el año anterior, negociando esta mejora sin la inclusión de las patronales CEOE y Cepyme.

Calculadora para conocer tu salario neto

Los beneficiarios del SMI podrán utilizar una calculadora diseñada para determinar su salario neto. En esta herramienta, se descuentan las cotizaciones habituales de la Seguridad Social, que incluyen contingencias comunes (4,70%), desempleo (1,55% para contratos indefinidos y 1,60% para temporales) y el mecanismo de equidad intergeneracional (MEI), que añade un 0,15%.

Es importante señalar que la calculadora no considera las retenciones del IRPF, ya que habitualmente están exentas de tributación. Además, no se incluyen posibles deducciones voluntarias, como cuotas sindicales o pagos en especie, y tampoco se contabilizan las horas extraordinarias (2,00% para las de fuerza mayor y 4,70% para las demás).

¿Por qué deberías presentar la Declaración de la Renta?

En 2025, la Hacienda aprobó una reforma fiscal que exonera de tributación a quienes perciben el SMI y beneficia de manera gradual a aquellos con ingresos inferiores a 18.276 euros anuales. Esta medida busca evitar el conocido ‘error de salto’, que podría perjudicar a quienes están ligeramente por encima del SMI al afrontar una carga fiscal excesiva.

La deducción en el IRPF es de 340 euros anuales para aquellos rendimientos que se sitúen por debajo del SMI del 2025, que es de 16.576 euros, y se reduce progresivamente hasta los 18.276 euros. Por lo tanto, es aconsejable que los perceptores del salario mínimo presenten la Declaración de la Renta de este año y del siguiente si sus nóminas sufren retenciones del IRPF, ya que podrían tener derecho a la devolución de dichas cantidades.

En la actualidad, el SMI en España se sitúa en 1.381 euros mensuales en doce pagas, posicionándose como el séptimo salario mínimo más alto de entre los 22 países de la Unión Europea que tienen establecido un mínimo por ley, quedando detrás de naciones como Francia y Alemania.

Según datos de Eurostat, los salarios más altos se registraron en Luxemburgo (2.704 euros), Irlanda (2.391 euros) y Alemania (2.343 euros). En el otro extremo, los salarios más bajos se hallaron en Bulgaria (620 euros), Letonia (780 euros) y Rumanía (795 euros). Es relevante mencionar que países como Italia, Dinamarca, Austria, Finlandia y Suecia no cuentan con un salario mínimo legal.

Ocho países de la Unión Europea tienen sueldos por debajo de los 1.000 euros, mientras que otros ocho presentan salarios comprendidos entre 1.000 y 1.500 euros, incluyendo Grecia (1.027 euros), Portugal (1.073 euros) y Polonia (1.139 euros). Además, seis naciones cuentan con un salario mínimo superior a los 1.500 euros, destacando a Francia con 1.823 euros entre los más altos.

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