Bruselas ofrece más control del pacto con Mercosur y apoyo a agricultores

BRUSELAS, 3 sep. (EUROPA PRESS) – La Comisión Europea ha presentado este miércoles formalmente los textos legales que necesitan el visto bueno de los 27 Estados miembros y del Parlamento Europeo para la ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Este pacto cuenta con la oferta de Bruselas de un mayor control sobre las salvaguardias que protegerán las producciones europeas más sensibles, así como el refuerzo de los fondos de crisis para agricultores, medidas pensadas para convencer a los países más reticentes, como Francia.

Bruselas intentó finalizar los documentos antes del parón veraniego para facilitar su ratificación antes de que finalice este 2025, cuando se cumplirá un año del fin de las negociaciones y del acuerdo político. Sin embargo, las reservas de Francia, seguidas por Polonia e Italia, junto con la crisis arancelaria con Estados Unidos, han aparcado esta propuesta hasta ahora.

A pesar de ello, fuentes comunitarias confían en que la ratificación por parte de los colegisladores europeos sea «lo más rápida posible» y permita la entrada en vigor de manera «interina» de la parte comercial del acuerdo, sin tener que esperar a que se complete la ratificación por cada Estado miembro de manera individual, un proceso que puede llevar años.

Del otro lado, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, también confía en que el acuerdo pueda ser firmado por las partes este semestre, aprovechando el impulso de la presidencia de turno brasileña de Mercosur.

Una doble vía para la ratificación

Esta doble vía para la ratificación del Acuerdo de Asociación entre la UE y Mercosur permitiría una rápida entrada en vigor de la parte comercial si logra el visto bueno del Consejo (por mayoría cualificada de los gobiernos) y el consentimiento del Parlamento Europeo (por mayoría simple del pleno). Sin embargo, grupos de eurodiputados de la Izquierda europea y de los Verdes han cuestionado este planteamiento, amenazando con denunciar ante el Tribunal de Justicia de la UE la base legal diseñada por Bruselas para permitir esta división del proceso de ratificación.

En todo caso, la Comisión Europea y países defensores del acuerdo, como España y Alemania, argumentan que el nuevo convenio permitiría establecer «la mayor zona de libre comercio del mundo», ya que los mercados europeos junto con los de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay sumarían unos 700 millones de consumidores.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tras cerrar el acuerdo político en diciembre pasado en Montevideo, aseguró que el nuevo marco ahorrará 4.000 millones de euros en aranceles a los exportadores europeos, gracias a la supresión progresiva del 35% que actualmente se aplica al automóvil europeo y otros sectores como el textil.

Precauciones para producciones sensibles

Los negociadores europeos han sido «extremadamente cautos» en lo que se refiere a producciones europeas sensibles como el azúcar o la carne de vacuno. Se han establecido umbrales para los contingentes libres de aranceles o con gravamen reducido, del 7,5% en el caso del vacuno, cuya tasa se eleva a cerca del 50% fuera de dicha cuota.

Bruselas destaca que el acuerdo facilitará a las empresas de la UE invertir en cadenas de suministro clave, incluidas materias primas críticas, siempre bajo un «alto nivel de protección ambiental y laboral».

Mecanismo de control de las importaciones

Para facilitar la ratificación por parte del Consejo y del Parlamento Europeo antes de que finalice el año, Bruselas ha anunciado la tramitación de un acto jurídico que aclare el plano operativo de las salvaguardas previstas por la UE. Este mecanismo servirá para controlar los volúmenes, precios y cuotas de mercado en los países de la Unión Europea, determinando cuándo la Comisión podrá activar medidas de control específicas si se detecta un aumento del 10% de las importaciones o una caída del 10% en los precios.

Este componente, que afecta únicamente a la Unión Europea, es un instrumento para monitorizar el impacto del acuerdo y no requiere consulta con los países del Mercosur. Desde el lado comunitario también se insiste en que, tras el acuerdo, se sigue protegiendo la seguridad alimentaria y la salud en la Unión Europea.

Atendiendo las reivindicaciones de los agricultores, la Comisión Europea ha prometido prever fondos específicos para responder a crisis que se puedan declarar en el sector agroalimentario europeo. En este sentido, el nuevo marco presupuestario contará con una «nueva red de seguridad» dotada con 6.300 millones de euros, que duplicará la reserva agrícola comunitaria para proteger a los agricultores en situaciones de crisis o incertidumbre geopolítica, incluida la aplicación del acuerdo con Mercosur.

Salvaguardas ambientales y sociales

El acuerdo global entre la Unión Europea y Mercosur incluye salvaguardas para garantizar el compromiso de ambas partes en la lucha contra el cambio climático y la deforestación, en línea con el Acuerdo Climático de París, además de capítulos sobre Derechos Humanos, lucha contra el crimen organizado y el blanqueo de capitales.

Adjunto a la propuesta legal para la ratificación del acuerdo con Mercosur, el Colegio de Comisarios ha presentado otra para solicitar al Consejo y al Parlamento Europeo su aprobación al marco negociado con México. Este acuerdo se encuentra desactualizado, ya que suma más de 25 años. Bruselas también espera una rápida ratificación de este acuerdo aunque ya en 2026.

Reacciones en Francia y Polonia

El ministro de Comercio francés, Laurent Saint-Martin, ha calificado la propuesta como un paso «en la buena dirección», porque incluye una cláusula «reforzada» para las salvaguardas en el sector agrícola. El Gobierno francés examinará el texto para asegurar la «eficacia del dispositivo» diseñado.

Por su parte, el primer ministro polaco, Donald Tusk, ha declarado que no hay más países que quieran unirse a Polonia para formar una «minoría de bloqueo» en el Consejo, y ha afirmado que presionará para asegurar que Bruselas tome medidas y active mecanismos de defensa para los agricultores polacos si se producen distorsiones graves.

En una declaración, Von der Leyen describió estos dos acuerdos como «hitos» que demuestran cómo la Unión Europa «redobla su apuesta por la diversificación» y ha subrayado que, tras escuchar a los agricultores y a los Estados miembros, se ha reforzado las salvaguardas de manera «más fuerte y legalmente vinculante».

Por último, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, celebró el inicio del proceso de ratificación, argumentando que la UE es «más fuerte» al sellar acuerdos «equilibrados» con sus socios, afirmando que la Unión alcanza su máximo potencial al construir prosperidad tanto a nivel nacional como internacional.

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