Santiago de Compostela, 22 Ene. (EUROPA PRESS) – Adif ha limitado temporalmente la velocidad máxima a 220 kilómetros por hora en 28 kilómetros de la línea Ourense-Santiago, la cual registró el accidente del Alvia en Angrois hace 13 años, tras avisos de maquinistas sobre el estado de la vía.
Concretamente, la reducción del máximo al que pueden circular los trenes por esta línea pasa de 300 a 220 kilómetros por hora, «por defectos de geometría en aparatos de dilatación», en el tramo que va del punto kilométrico 56,200 al 84,200, según informan fuentes conocedoras de esta decisión.
Fuentes de Adif explican que esta medida responde al procedimiento de seguridad de la empresa ferroviaria, que establece que se aplica «automáticamente» una limitación temporal de velocidad cuando existe una alerta por vibraciones como la que se ha trasladado en esta línea.
Los equipos de mantenimiento suelen acudir a comprobar el estado de la vía, habitualmente por la noche. Los responsables de circulación de Adif avisan a mantenimiento, los cuales se presentan cuando no hay trenes en servicio.
El descarrilamiento de un Alvia en esta línea hace 13 años ocurrió en el punto kilométrico 84,413, al inicio de una curva, la de A Grandeira. En ese momento, el maquinista debió reducir la velocidad de 200 a 80 kilómetros por hora sin contar con el sistema de seguridad más avanzado, el ‘ERTMS’, que habría frenado el convoy en caso de fallo humano.
El accidente resultó en 80 muertes y 143 heridos, llevando a la jueza a condenar tanto al maquinista como al exdirector de seguridad de Adif, por imprudencia profesional grave, debido al exceso de velocidad y a la falta de un análisis de riesgos en ese tramo, respectivamente.
Limitaciones Temporales de Velocidad (LTV)
Las limitaciones temporales de velocidad (LTV), como las que se han activado esta semana en Cataluña y Valencia, son restricciones transitorias impuestas al límite máximo de velocidad de un tren en un tramo determinado por motivos de seguridad, según explica el Ministerio de Transportes.
«Es un procedimiento estándar que Adif implementa regularmente como medida de precaución ante circunstancias coyunturales (intervenciones temporales en la infraestructura, circunstancias meteorológicas, detección de defectos en la vía…) y que se regulan en el artículo 1.5.1.10.2 del Reglamento de Circulación Ferroviaria aprobado en 2015», expone el departamento en un documento remitido a los medios de comunicación este jueves por la Delegación del Gobierno.
Este informe se distribuye en medio del debate sobre el estado de la red ferroviaria, tras los siniestros ferroviarios que han causado 45 muertes en Adamuz (Córdoba) y una en Gelida (Barcelona).
«Son medidas preventivas que se adopatan y se levantan cuando se verifica que no existe riesgo. En la alta velocidad, estas LTV se actualizan cada hora. El número de LTV es un parámetro técnico que depende de factores operativos, y no puede ser utilizado como un indicador estadístico de la calidad de la infraestructura», precisa el texto.
«El número de activaciones se ha mantenido estable en los últimos años, a pesar del incremento del tamaño de la red y del número de pasajeros. En 2025, estas limitaciones se activaron 2.144 veces, 50 menos que en el año anterior», resalta.
Accidentes en la Línea de Angrois
El informe, distribuido por la Delegación un día después de la rueda de prensa del ministro Óscar Puente, también recoge datos sobre accidentes. Según este, el de Angrois el 24 de julio de 2013 consistió en el descarrilamiento de «un tren Alvia de alta velocidad» en una curva a 3 kilómetros de la estación de Santiago.
«En octubre de 2015 se cerró la instrucción, aunque en mayo de 2016 la Audiencia Provincial de A Coruña ordenó reabrirla. El proceso culminó el 26 de julio de 2024, con la sentencia del Juzgado Penal de Santiago. Hasta la sentencia transcurrieron 11 años. Sin embargo, se interpuso recurso ante la Audiencia Provincial, pendiente de resolución, de modo que lleva abierto 12 años y 5 meses», detalla el documento.
