La Crisis Económica en Alemania: Cinco Factores que Contribuyen al Bache Actual
Alemania lleva cinco años sin registrar un crecimiento económico significativo. Esta situación representa un giro sorprendente para la mayor economía de Europa, que durante gran parte de este siglo había ampliado sus exportaciones y dominado el comercio mundial de productos de ingeniería como maquinaria industrial y automóviles de lujo. He aquí cinco razones que explican el actual bache económico de Alemania.
1. Crisis Energética Rusa: Adiós al Gas Barato
La decisión de Moscú de cortar el suministro de gas natural a Alemania tras la invasión de Ucrania ha sido un duro golpe. Durante años, el modelo empresarial alemán se basó en una energía barata que alimentaba la producción de bienes industriales para la exportación.
En 2011, la entonces canciller Angela Merkel decidió acelerar el fin del uso de la energía nuclear en Alemania y confiar en el gas proveniente de Rusia. Cuando Rusia interrumpió el suministro, los precios del gas y de la electricidad generada a partir del gas se dispararon, lo que afectó gravemente a industrias de alto consumo energético como la siderúrgica y la de fertilizantes. Alemania tuvo que recurrir al gas natural licuado (GNL) importado por barco desde Qatar y EE.UU., que resulta más costoso que el gas de gasoducto.
La electricidad cuesta ahora a los usuarios industriales de Alemania una media de 20,3 céntimos de euro por kilovatio hora, según un estudio de la empresa de investigación Prognos AG. En Estados Unidos y China, la cifra equivale a solo 8,4 céntimos de euro. Las fuentes de energía renovables no han crecido lo suficientemente rápido para llenar la brecha, y la resistencia de los propietarios y las regiones hacia nuevos proyectos eólicos ha frenado su expansión.
2. China: De Cliente a Competidor
Durante años, Alemania se benefició de la entrada de China en la economía mundial, incluso cuando otros países desarrollados perdían puestos de trabajo a favor del gigante asiático. Las empresas alemanas encontraron un nuevo mercado masivo para la maquinaria industrial, productos químicos y vehículos. Sin embargo, a medida que los fabricantes chinos comenzaron a producir artículos en competencia directa, la situación cambió.
Los paneles solares fabricados en China comenzaron a dominar el mercado, afectando gravemente a los fabricantes alemanes. Hoy, la producción mundial de paneles solares depende de equipos chinos. El Gobierno de Pekín ha intensificado sus esfuerzos en promover y subvencionar la fabricación para la exportación, con productos como acero, maquinaria, paneles solares y vehículos eléctricos que compiten ahora directamente con los alemanes.
Alemania, siendo la economía más automovilística de la Unión Europea, está particularmente afectada. En 2020, China no era un exportador neto de vehículos; para 2024, exportará 5 millones al año. Durante el mismo periodo, las exportaciones netas de Alemania se redujeron a la mitad, hasta 1,2 millones de coches.
3. Escasez de Inversiones
En la época de bonanza, Alemania se volvió complaciente y postergó la inversión en proyectos a largo plazo, como la modernización de líneas ferroviarias e internet de alta velocidad. Mientras tanto, el Gobierno equilibró su presupuesto y en ocasiones obtuvo superávit gracias a los ingresos fiscales de una economía próspera.
Los viajeros alemanes padecen hoy los efectos de esta falta de inversión. Los trenes a menudo no circulan a su hora y la infraestructura de internet de alta velocidad aún no ha llegado a algunas zonas rurales. Proyectos críticos, como una línea de transmisión para llevar electricidad desde el ventoso norte a las fábricas del sur, llevan años de retraso y no estarán listos antes de 2028.
Una enmienda constitucional que limita el gasto deficitario complica aún más las cosas, pues su flexibilización es un asunto espinoso para el Gobierno alemán que se instale tras las elecciones de febrero.
4. Falta de Trabajadores Cualificados
Las empresas alemanas enfrentan dificultades para encontrar trabajadores calificados, desde informáticos hasta cuidadores y empleados de hotel. Una encuesta realizada por la Cámara de Comercio e Industria de Alemania entre 23.000 empresas reveló que el 43% de las compañías no podía cubrir los puestos vacantes, cifra que asciende al 58% en empresas de más de 1.000 trabajadores.
El interés de los estudiantes alemanes por las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) ha disminuido, mientras que el envejecimiento de la población agrava la escasez de mano de obra. Las dificultades burocráticas para contratar inmigrantes altamente calificados son un obstáculo adicional, aunque una ley aprobada en 2020 intenta facilitar este proceso.
5. Burocracia Eterna
Los largos procedimientos de autorización y el exceso de papeleo son un peso significativo para la economía, según indican muchas empresas y economistas alemanes. Obtener un permiso de construcción para un aerogenerador puede demorar años.
Ejemplos de esta burocracia incluyen:
- Las empresas que instalan paneles solares tienen que registrarse en organismos reguladores y en las compañías eléctricas, aunque la información podría ser compartida.
- Restaurantes deben registrar manualmente las temperaturas de los frigoríficos y conservar copias impresas de estos registros durante un mes, pese a que se almacenen digitalmente.
- Las empresas están obligadas a certificar que sus proveedores cumplen normas medioambientales y laborales que van más allá de los requisitos de la UE, lo que representa una carga adicional para ellas.
